ENTREVISTAS | ALEJANDRO GRIGERA

Alejandro Grigera, dirigente de Banfield, habló del presente por Superliga, el futuro de los juveniles y el sueño de la Libertadores.


Más allá de lo desgastante que es la doble competencia, es lindo que Banfield esté presente en el torneo y en la copa, ¿no?
- Por supuesto, siempre es bueno tener este tipo de "problemas". Ojalá lo podamos hacer todos los años. La última vez que jugamos torneos internacionales fue en 2010; después tuvimos la desgracia del descenso. Nuestra gestión comenzó cuando el club quedó acéfalo y en estos cinco años se logró el ascenso, jugar la Sudamericana, la Libertadores... Estamos muy contentos.

¿Te pareció justa la derrota ante Boca?
- Cualquier partido que se abre al minuto de juego, las condiciones cambian. Si lo vemos por las situaciones que tuvo uno y otro creo que fuimos merecedores del empate, pero gana el que hace más goles. Más allá del resultado, nos queda la alegría y la tranquilidad de que se está trabajando muy bien nuestro proyecto de promover chicos de las inferiores. Ellos dieron la talla y eso es muy importante de cara al futuro del club.

Si, son pibes pero se pueden hacer cargo de semejante compromiso como tuvieron anoche.
- Si, debutan en Primera y lo hacen bien. Esto es, sin dudas, un trabajo que viene de inferiores, más el trabajo de Falcioni con su cuerpo técnico, que los preparan a los chicos para debutar de esta manera. El futuro de Banfield es poder jugar cada vez más con más chicos de la cantera y que el día de mañana sean un ingreso importante para el club, que es la única manera que tenemos de equiparar las cuentas.

Imagino que también es importante el sentido de pertenencia de jugadores como Cvitanich, Dátolo, Civelli...
- Es muy difícil mantener todo un campeonato sólo con chicos del club con pocos partidos en Primera. La idea nuestra y de Julio (Falcioni), desde un primer momento, rodear a estos chicos con referentes, en lo posible, que hayan vestido la camiseta de Banfield y sepan lo que es vivir en la pensión, lo que es Guillón, más algunos otros que han venido a aportar como Mouche, Kalinski o Sperduti.

¿Qué balance hacés de la reanudación de la Superliga?
- Nunca es lindo cuando no sumás. Viene siendo bastante irregular. Tuvimos el triunfo sobre Racing, el 4-0 sobre Central, que hace muchos años no se ganaba en Rosario, le ganamos a San Lorenzo de visitante... Y cuando parecía que en las últimas fechas nos íbamos a acomodar arriba, una sucesión de lesiones hizo que mermara el rendimiento del equipo. Hoy, la mente está metida en el partido del miércoles, que desde lo deportivo y lo económico es muy importante para nosotros llegar a la fase de grupos. No es que dejemos de lado la Superliga, pero nos da la posibilidad de darle minutos a estos chicos y saber quiénes están para el torneo que viene y que nos ahorren de traer refuerzos.

Luego de la victoria en Ecuador hablamos con Arboleda sobre el desgaste que se venía por enfrentar a Talleres, a Boca, dos veces a Nacional y ahora a Independiente. Esas cosas influyen en el rendimiento y en el cansancio de los jugadores.
- Si, casi no se han repetido jugadores fecha tras fecha, pero por supuesto que no es lo mismo. Hay que afrontarlo. También nos tocaron casi los mejores equipos del torneo, así que es una buena medida para ver donde están nuestros chicos. Más allá de los resultados creo que es satisfactorio esto.

Después del partido con Nacional en el Florencio Sola le tocó dar la conferencia a Falcioni, que casi ni podía hablar por estar mal de salud. ¿Se habló sobre quién lo hará después del miércoles?
- Quiero rescatar lo que es Julio, que está demostrando una entereza y un coraje dignos de admiración. Él no va a hacer algo en contra de su pensamiento. Si fue a dar la conferencia fue porque pensó que estaba. De hecho, en el viaje a Ecuador hemos consensuado que él no fuera. Más allá de lo deportivo, está su recuperación. Si Dios quiere va a viajar mañana a Uruguay con el plantel y dirigentes y alrededor de las 19:00 estaremos en Montevideo.

Saben que tienen que salir a marcar un gol para entrar a la fase de grupos.
- Estamos con muchísima fe. Para estos cruces, con cualquier detalle, en la última pelota se puede ganar. Imagino un partido parecido al de Ecuador, largo, durísimo... Pero con muchísima fe. Hoy estuve con el plantel y están muy confiados. La gente de Banfield también, agotó los micros que estaban saliendo y van por barco, avión y auto. Ojalá que tengamos la suerte necesaria para que se nos de.

¿Y si se puede no sufrir tanto como en Ecuador mejor, no?
- Si hay que sufrir pero pasamos no hay ningún problema, je. Es parte del fútbol y es parte de la historia de Banfield.

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