ENTREVISTAS | DALCIO GIOVAGNOLI

El ex DT de Deportes Temuco habló de los motivos de su salida, el partido con San Lorenzo y cómo se vive Rusia 2018 en Chile.


¿Cómo estás?
- Bien, bah, no tan bien. Se está dando algo que, por ahí, ya teníamos preestablecido en cuanto al tema rendimiento, puntualmente. No hemos hecho un Apertura del todo bueno, se empezó la Copa Chile y habíamos pactado la fase para evaluar el rendimiento y, finalmente, anoche, de común acuerdo, se acordó la desvinculación.

Cuando llegaste pudiste revertir el mal momento del club y, al torneo siguiente, clasificarlo a la Sudamericana, pero el flojo presente termina con tu cargo.
- Si, así es. Nosotros asumimos a fines de febrero del 2017. Hicimos un buen campeonato, terminamos en los puestos de vanguardia cuando el equipo estaba casi descendido. Pudimos acomodar todo y estuvo la posibilidad de clasificar a torneos internacionales. En este presente, de enero hasta la finalización de la primera rueda del torneo largo, más allá del paso a segunda fase de Sudamericana, evidentemente no hemos tenido un buen campeonato y los resultados fueron condicionando la continuidad. Por eso se pactó la fase de Copa Chile para realmente evaluar si el equipo tenía la respuesta o no, no se pudo y llegamos a esta situación.

¿Cómo queda tu relación con la dirigencia, con el hincha, y qué balance hacés?
- Se terminó en una muy buena relación, no hubo ningún tipo de inconvenientes, aunque en esta instancia siempre hay algún imponderable en cuánto al tema de arreglo. Con la gente, en líneas generales, bien, porque el equipo estaba muy comprometido con el descenso y es la primera vez en la historia que clasifica a una copa internacional y, obviamente, la primera que llega a una segunda fase. Eso, evidentemente, ha movilizado a esta ciudad, que nunca ha tenido, en mucho tiempo, equipos en Primera División. Hoy, en conferencia de prensa, decía que los cuerpos técnicos, más allá de los contratos, tiene que ser inteligente y saber en qué momento tiene que correrse, tener la lectura para que el equipo pueda tener, a futuro, otro tipo de respuesta. El diagnóstico de lo que vimos es que había muy buena relación con el grupo, pero en los últimos desempeños había una auto-presión y, evidentemente, no se podía mancomunar ni rendimiento ni resultado. Hay toda una rueda para jugar, hay un campeonato internacional que es importante para la motivación, así que creemos que el equipo, a través de esta descompresión que va a ser nuestra salida, va a poder elevar el rendimiento.

Es bueno tu pensamiento a futuro. ¿Confiás en que esto es lo mejor para el equipo?
- Mirá, nosotros somos un cuerpo técnico que tiene una mirada bastante amplia sobre todo lo que es estructura juvenil. Para que tengas una idea de un dato importantísimo, que no es algo menor, cuando iniciamos el proceso había un 35, 30% de base genuina del club, y hoy está prácticamente en un 80%. Todo lo que es la formación del jugador, que uno viene de escuelas rosarinas, y principalmente de Renato Cesarini, donde uno ha hecho toda la estructura formativa, de las etapas evolutivas del jugador, que son la parte de captación, reclutamiento, promoción y consolidación, que es, tal vez, la más difícil de esos cuatro aspectos, a nosotros nos toca, como cuerpo técnico del plantel superior, la promoción y la consolidación. Este semestre queríamos tratar de consolidar una base genuina del club que era aproximadamente de 6 o 7 titulares; uno es el arquero Gamonal, otro es Jaime Soto, que es el lateral derecho, los dos centrales, que son Nico Ramírez y Cristóbal Vergara, Cayupil, Cepeda, Quiróz... Son la base del equipo. Dentro de esos procesos de consolidación siempre hay etapas fluctuantes, y no pensábamos que íbamos a tener un bajo rendimiento, por eso también fue un poco el riesgo que corrimos con el cuerpo técnico, consensuado con la dirigencia. Vale aclarar que para nosotros era mucho más efectivo traer ocho o diez jugadores de otro nivel y, a lo mejor, no estaríamos hablando de este tema en este momento. Pero bueno, son los riesgos que se corren con estos procesos y, lamentablemente, no estuvieron a la altura de las circunstancias.

¿Ya habían empezado a preparar el equipo pensando en San Lorenzo o creés que ahora, a partir de tu salida, se planificará mejor el semestre?
- Falta tiempo, pero habíamos empezado a preparar la logística. La prioridad era tratar de focalizarnos en la fase de Copa Chile, y lamentablemente no se pudo. A futuro, creo que van a tener que programar el campeonato local y, en simultáneo, Copa Sudamericana. Cae de maduro por una cuestión lógica. El plantel fue licenciado por una semana, seguramente el próximo lunes va a reiniciar y, en base a eso, va a iniciar nuevamente el período preparatorio.

Acá se habló de un sorteo accesible, fácil, para San Lorenzo. ¿Vos creés que es así?
- No puedo hablar porque es una incógnita, una incertidumbre, el cuerpo técnico que va a llegar. Tengo entendido que todavía no está contratado. Estuve hablando con unos colegas de ustedes de Buenos Aires, y les decía que una definición nuestra era la de un equipo versátil, con una gama de alternativas en cuánto a la parte de funcionamiento, la parte táctica, en relación a presiones, a zonas delimitadas... Por eso, el equipo se puede adaptar a las circunstancias de juego y al rival mismo. Estábamos confiados porque, por ahí, podíamos llegar a hacer partido y competir de igual a igual. De ahí a que se pueda llegar a plasmar es otra cosa, pero ese era mi diagnóstico. Al equipo, evidentemente le ha afectado mi salida por lo que me manifestaron los referentes Canío, Riquero y  Donoso, los representativos. Pero sabemos que todavía falta mucho tiempo y que eso se va a poder dilucidar seguramente en las próximas semanas cuando asuma el próximo cuerpo técnico.

Siendo argentino y estando en Chile hace un tiempo, ¿cómo notás al pueblo chileno en esta época mundial?
- Lo veo un poco desmadrado. Había adquirido una línea y un grupo de jugadores que habían marcado bastante una historia, y el hecho de no poder clasificar quedó bastante marcado. Creo que se necesitaba ese recambio y, por lo que he visto, Rueda lo está haciendo bastante bien, tiene una convocatoria del plantel de un 70, 80% nuevo. Este tipo de cosas, cuando suceden las no clasificaciones, se inicia una nueva etapa donde beneficia el futuro de la selección. El famoso efecto piscina, hay veces que hay que saber tocar fondo para salir nuevamente catapultado. Se habían acostumbrado a ser protagonistas y ganadores también, ese es mi diagnóstico.


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