MÉTODO SAMPAOLI

El DT de la Selección Argentina probó una formación con línea de 3 y las criticas no tardaron en llegar, pero este análisis es realizado tras un proceso de estudio en el que informa, sin hacer opinión, lo que busca Sampaoli y, además, sus tres formaciones mas preciadas. 


El mundo Argentina, donde la gente se deja llevar por la opinología y la mala formación de opiniones en los canales de televisión, sumados al afán desmedido por el éxito, el famoso exitismo argentino, que desmerece y ataca en todo momento, en este caso a Jorge Sampaoli, por querer revolucionar el sistema táctico en la selección. Esto, en Argentina, ocurre desde siempre. Sucedió cuando Astor Piazzolla decidió revolucionar el tango, o cuando Bilardo decidió dejar atrás el Menottismo para empezar con el Bilardismo que nos otorgaría otra Copa del Mundo, y el Doctor pasaría de ser un indigno a parecerse un prócer. Para volver con Sampaoli, el técnico es duramente criticado prácticamente por hacer las cosas, si cita a un jugador, si hace un cambio, si recurre a otra formación o porque decidió salir a la cancha con traje, porque obviamente los 40 millones de argentinos son los mejores técnicos del mundo. Pero el único que hizo merito para estar ahí es el "pelado botón" que le ganó, justamente, una final a La Albiceleste cuando tenía el control del equipo chileno.

Para entender el juego del técnico argentino, primero hay que entender lo que busca y lo que quiere: 

  • Delanteros: A Sampaoli, tanto en Chile como en el Sevilla, nunca le gustó jugar con un 9 de área; él prefiere que los delanteros lleguen al área jugando y no que estén esperando la pelota ahí.
  • Presión: Constante y coordinada, es un elemento clave en el esquema. Cuando su equipo pierde la pelota, los 10 jugadores trabajan coordinadamente para recuperarla lo antes posible. Ésta idea parte para generar incomodidad y errores al rival, un estilo similar al del "Cholo" Simeone, que una vez dijo: "Mientras mas tenemos la pelota nosotros corremos menor riesgo de que el equipo contrario nos lastime".
  • Diversidad de esquemas: El DT no tiene capricho en cuanto a siempre utilizar la misma táctica, porque es un constante trabajador de diversas alineaciones, como lo está haciendo actualmente en Argentina; no obstante, la mayoría de las veces utiliza una 4-3-3, 4-3-1-2 con un enganche, o la famosa 3-4-3. En el Mundial 2014, utilizó para el primer partido contra Australia la 4-3-3, pero luego, contra Holanda y España, recurrió a la 3-4-3. Si algo no le gusta es capaz de cambiar el esquema en el medio del partido.
  • Tacticismo extremo: Como Bielsa o Van Gaal, el oriundo de Casilda no deja nada al azar. Cada jugador tiene una función y la debe cumplir con una excelente precisión, como si se estuviera hablando de ajedrez. También se puede aclarar que la frase "equipo que gana no se toca" con él no existe, porque como dijimos arriba, su diversidad táctica siempre es empleada para generar complicaciones y sorpresa en los rivales de turno.
  • Jugar al ataque: La idea principal de este método, es ser un equipo ofensivo que avasalla al rival, que no lo deja jugar, pero que, sobre todo, busca protagonismo. Él pretende que su equipo se imponga ante el rival con su juego y carácter. Esto puede llegar a ser muy vistoso cuando los jugadores se engranan de manera precisa; no obstante. sus equipos son muy riesgosos, porque dejan muchos espacios para una posible contra.


3-4-3

Sistema táctico que parece dar miedo a los opinólogos constantes, que creen que hubiera sido mejor usarla contra Islandia que contra Croacia por el nivel de equipo. Pero lo que no saben es que Sampaoli, en el Mundial 2014, utilizó este sistema táctico para eliminar, en la segunda fecha de la fase de grupos, a España, y además, para enfrentar al local Brasil, llevándolos hasta una tanda de penales, donde perderían, siendo mejores que el rival en los 120 minutos.

El esquema consiste en tres centrales en la defensa (Tagliafico, Otamendi, Mercado); dos carrileros largos (Acuña, Salvio) que utilicen toda la banda como medio de transporte, ayudando mas a lo ofensivo, pero retrocediendo cuando el partido lo necesite; un doble 5 donde uno siempre tiene mas contención (Mascherano) y otro mas juego ofensivo (Enzo Pérez o Giovani Lo Celso), pero desempeñándose como el doble cinco normal; y adelante, dos jugadores en las puntas, en el cual uno sería el enganche (Messi) que pueda formar el juego por adentro, y el otro, por el lado opuesto, sería un mediapunta (Pavón), que rompería el libreto y jugaría mas por la banda, para cruzarle la pelota al 9 (Agüero), que se posicionaría como un falso nueve, esperando las pelotas o jugando de espaldas para ayudar al enganche.

Las desventajas que se produjeron en el equipo fueron producto de que los carrileros jugaron con inferioridades, porque el equipo rival se defendía con los laterales y con la ayuda de los mediapuntas, y así, impedían que el rival encontrara los caminos. Otro de los problemas fue el miedo al contraataque, que nunca dejó que el equipo encajara de la mejor manera y que correspondía a la Messi-dependencia, para que el cinco ofensivo no tenga que ayudarlo y no correr el riesgo, algo que contradice al método de Sampaoli y que se vio en la transición de las Eliminatorias, donde al equipo albiceleste lo han salvado sus individualidades y no su esquema.

Un sistema táctico parecido al que utiliza Pep Guardiola en el Manchester City (3-5-2) o al que usó Bielsa en el Olympique de Marsella (3-3-1-3), y también Van Gaal en Holanda, que utilizó una (3-3-2-2) y fue fuertemente criticado, como Sampaoli ahora. A Jorge, este sistema le trae grandes recuerdos como el triunfo con Chile a España por 2 a 0, el gran partido contra Brasil en el Mundial, o algunos de la Copa América, en la que se coronó. La mayoría de las veces que se enfrentaba a un equipo con grandes jugadores utilizaba esta alineación (también la utilizó contra Holanda en la derrota 2-0 de Chile por la fase de grupos).



4-3-3

Este esquema utiliza mucho al central (Otamendi) para que sea el encargado de salir jugando y tenga dos opciones, o apoyarse en el cinco, que en este caso sería Biglia antes que Mascherano, ya que necesita un cinco con buen ritmo y que cumpla los requisitos de: tenencia y pases precisos y rápidos, apoyarse con los laterales que se unirían arriba con el 8 (suele ser Banega), que se enlace con el 10 (siempre Messi) para que el enganche no baje tanto y pueda darle mas fluidez y cambio de ritmo al equipo; además, el ocho tendría la oportunidad de juntarse con el 7 o el 11, que jugarían por la banda e intentarían conectar con el 9, que en este caso sería Aguero o Higuaín. Esta táctica fue empeñada contra Italia, donde se vio muy bien al equipo pero no fue tan vertiginoso ni tajante como el deseado por Sampaoli; no obstante, se vieron mas posibilidades y jugadas de peligro que en otros encuentros.

Con este funcionamiento de juego, logró triunfar en la final de la Copa América Chile 2015, donde le jugó a Argentina de igual a igual y se coronó en penales. Además, en la semifinal, luego de que a Perú le expulsaran a los 20 minutos a Carlos Augusto Zambrano, cambió el sistema táctico de un 4-3-2-1 a un 4-3-3.



4-3-1-2

Como todas sus tácticas, el técnico espera que se cumplan los requisitos deseados por él; entonces, también se vería un juego donde partiría con la pelota por abajo y desplazada por Otamendi. Diferencias con el esquema de arriba: primero, los laterales no harían tanto desgaste; segundo, que el 7 y 11 estarían mas atrasados ayudando al 5 pero intentando conectarse con el 10, para crear una pared y llegar a la banda donde podría disponer de 3 posibilidades: tirarle el centro al 9 del primer palo, al corazón del área al otro nueve o jugarla atrás, donde estaría el 10. El diez, por otra parte, se posicionaría como enganche clásico, donde conectaría a los mediocampistas con los delanteros y jugaría mucho con el doble nueve (en este caso Dybala e Higuaín, que juegan juntos en la Juventus y se entienden); con La Joya intentaría romper y cruzar con una diagonal, y con El Pipita como soporte, ya que utiliza muy bien la espalda.

Esta táctica es la preferida por Beccacece, que la había utilizado en Defensa y Justicia; además, Sampaoli la usó en varios partidos con Chile, pero nunca con el Sevilla.

Jorge Sampaoli fue llevado a Chile para volver al Bielsismo. Hasta Brasil 2014, jugó con un equipo que presionó bien arriba, con juego rápido y directo, esencialmente por los costados. Llegar con mucha gente al arco rival y arriesgar en defensa, con una línea de cuatro adelantada. Sin embargo, Sampaoli después modificó el estilo y el técnico de La Roja encontró su amor por el juego de posición, entronizado en su momento por el Barcelona de España. Chile disminuyó la velocidad, aumentó la cantidad de pases y encontró nuevas tácticas, como las mencionadas arriba, y ese fue el momento donde se creó el Método Sampaoli, que lo llevó a ser galardonado como "el mejor técnico del año" y a otorgarle el sueño de dirigir la Selección Argentina. 


Criticas reciben todos, desde los mejores hasta los peores. Su sistema de juego puede no gustarle a la mayoría, pero no por eso hay que acribillarle contra una pared, inventarle rumores o desmerecerlo, porque el que esté en ese puesto probablemente de fútbol sepa bastante.


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