ENTREVISTAS | LEANDRO GRACIÁN

Leandro Gracián, ex futbolista de Vélez y Boca, habló de todo: la participación de la Selección Argentina en Rusia 2018, las dificultades de la profesión, su paso por México y el ascenso de San Martín de Tucumán.


¿Francia - Croacia es la final que te imaginabas?
- No, la verdad que no era la que imaginaba. Tengo una sensación, como todo argentino, de "cómo no está Argentina ahí". Te duele en el alma ver el partido y ver un Mundial donde no podés hacer la previa que viene la familia, amigos, la tensión esa para ver el partido, sabiendo que tenemos todo el material para estar ahí. Pero bueno, era imaginable. Sí Francia me parece que era una probabilidad que llegue lejos. Después, Croacia, una gran sorpresa.

¿Bancás la idea de que sin proyecto no se puede llegar lejos o como Croacia contrató a su entrenador meses antes del Mundial podés pensar lo contrario?
- Soy partidario de la idea de compartir un proyecto. Pero hay un montón de decisiones antes, saber quiénes son las personas que lo ejecutan, cual es el modelo, la metodología de trabajo... Hay muchas cosas para analizar antes de tomar una decisión. La Selección es distinta a un equipo de fútbol del día a día, y apostar a una metodología de trabajo sostenida en el tiempo estaría bueno que Argentina lo tenga, en la Selección se necesita algo así.

¿Con esto me decís que te parece bueno que continúe Sampaoli o con cualquier otro entrenador se podría dar algo así?
- No, ni me compete a mí. Lo que vi de la Selección Argentina... Fue muy grande lo que pasó, muy difícil de sostener. Una cosa es ganar los tres de la fase de grupos y que después te agarre un equipo como Francia, que podés perder y está bien. Ahí si, pero bueno, de la manera en la que se fue Argentina, y hoy más que nunca, después de que los ayudantes de campo no estén con el técnico... Me parece que hay mucho desorden ahí. No es algo para seguir. Sí ahora agarrar a alguien serio, donde poder continuar y creer en su fútbol. Yo no soy el que toma las decisiones, es una simple opinión. Pero también, si hay un análisis de la gente que tiene que tomar decisiones, que continúe porque están los argumentos necesarios, está bien.

¿La renovación debe ser con o sin Messi?
- Llegar a lo que hizo Messi en el fútbol mundial, para los que conocemos esta profesión sabemos que es muy difícil. Lo que hacen él, Cristiano, Neymar, estrellas que sostienen un nivel superlativo durante años, con lo cambiante y dinámico que es el fútbol... En este Mundial, cualquier equipo con una identidad de juego, corriendo, siendo intensos, te emparejan. Imaginate estos chicos que hoy los ves domingo a domingo, que sabés cada movimiento, dónde se van a parar, esto, lo otro, y siguen haciendo diferencias. Siempre ver a jugadores como Messi en cancha, en mi opinión, es lo ideal. Ojalá que Messi pueda seguir en esta selección y sigamos disfrutándolo hasta el día que termine su carrera. No se cuántas veces vamos a volver a ver a un jugador de estas características.

¿Te imaginabas retirándote una vez que te sacaste la camiseta de San Martín de Tucumán?
- Y... Creo que, a medida que pasás los 32, 33 años, vas año a año. Muy pocos jugadores se pueden retirar como quieren, son contados con los dedos. Año a año vas analizando un montón de cosas, porque no es el mismo análisis a los 22, 23, 25 años que a los 32. Son distintas etapas, distinta madurez en el fútbol, ya las decisiones no pasan solamente por lo que vos pensás sino por tu familia también. Es una realidad que el jugador cada vez más grande acá en Argentina se mira de reojo. Había pasado mucho tiempo fuera del país, y analizando con mi familia creía que era el momento donde había que prepararse para otra cosa. Tenés que estar muy maduro, muy preparado, porque sos grande a los 35, 36, 37 años siendo muy joven en la vida. No hay un ideal, sino, en mi caso, ir año a año analizando cómo van siendo los clubes donde estás. el nivel futbolístico que tenés, etcétera.

Esto que decís coincide con tu salida de Boca, tu paso por Grecia, Chile, México -que ya habías estado-, Ecuador, Paraguay, Colombia... ¿Todo eso, de no permanecer en un club ni en un país más de un año, tuvo que ver con el proceso de ir analizando tu futuro?
- Si, tal cual. Cuando ya tenés el pase en tu poder es distinto, porque año a año tenés que ir subiendo tu nivel y jugando en diferentes ligas, los clubes, los contratos, la familia, etcétera. Yo, en este caso, soy un total agradecido: jugué al fútbol desde los dieciocho años hasta los treinta y cinco, diecisiete años de profesionalismo. No tengo nada que reprochar, sino un agradecimiento, porque una cosa es llegar a Primera y otra cosa es sostenerte. Es una profesión difícil en la cual es una competencia año tras año y tenés que estar muy preparado para las diferentes pruebas que tenés que cumplir en cada club.

Debutaste en Vélez y te fuiste a México, a una liga que, en ese momento, no era lo que es hoy, con tantos jugadores que llegan desde Europa, con todo el dinero que mueve. ¿Fuiste por lo económico o para progresar deportivamente?
- Ambas. Obviamente que hoy no es lo mismo que hace diez años atrás, pero ya se veía que México era eso. México, para los jugadores que no tocaron Europa, es una liga hiper poderosa en todo concepto, desde la Liga, estadios, clubes, económicamente... Es muy grande. Y en ese caso yo no podía hacer nada porque un club fue y me compró. Se tomó la decisión, creo que era el momento ideal, mis 24 años, salir de Vélez después de una historia tan grande en el club, desde los doce años. Yo creo que hay ligas que te elevan más que otras, pero hoy en día, con la actualidad, con el internet, donde te destaqués siempre vas a tener una posibilidad grande para crecer. Y en ese caso, yo después de Monterrey volví a Boca.

Hablando con muchos jugadores y entrenadores que tuvieron la posibilidad de pasar por México te dicen que te abre la cabeza y que te hace ser mejor jugador, mejor entrenador. ¿Vos sentiste eso?
- Sin dudas, es una liga muy rica, donde es un fútbol distinto al argentino, y se aprende un montón de otra cultura y de otra metodología de trabajo. Se crece un montón, es real.

Además en tu posición.
- Si, es un fútbol donde se respeta mucho la pelota, donde se juega muy por abajo. La Volpe dejó una línea. Como acá decimos los famosos "Menottistas" y "Bilardistas", allá están los "Lavolpistas", y hay muchos técnicos que él los tuvo como jugadores y que siguieron su línea de trabajo. Más allá del que lo ejecute, es un fútbol muy lindo, muy bueno. Mismo en el Mundial, me encantó cómo jugó México; después no se le dio, pero creo que fue un gran equipo. Me encantó con el carácter que jugó.

Hablando de Vélez y de Boca, ¿qué tenés para decir sobre la novela de Mauro Zárate?
- Y... Yo lo dije, creo que ayer o antes de ayer me lo han preguntado. Es una decisión muy personal. Creo que todos opinamos desde lo que pensamos, desde lo que haría uno estando en ese lugar, o lo que vemos. Pero la realidad, la única verdad la tenía Mauro, que tenía una oferta arriba de la mesa de Boca. Yo digo siempre, Boca, River, de Argentina son los más importantes, como en México todos quieren jugar en Chivas o en América, y en España en Barcelona o Real Madrid, y así sucesivamente. Es muy difícil, cuando uno tiene una oferta de esa envergadura, poder tomar la decisión más correcta. Y, en este caso, si él decidió ir a Boca tendrá sus motivos. Obviamente que después hay maneras, y uno a veces no las ve por lo que dijo él, que se convirtió realmente en un ídolo de Vélez. Pero el único que la tiene clara y que sabe lo que sentir es él. Lo que más deja es que, más allá de haberse ido a Boca, y todo el dolor de la gente de Vélez, es que se hizo cargo del error que había cometido, y eso es importante, es de una persona de carácter.

¿Cuando te tocó ir a Boca pensaste en 'el qué dirán' los hinchas de Vélez?
- No, fue distinto porque yo me fui afuera y después volví. Al hincha del club donde te destacaste acá en Argentina, cuando después te ve con otra camiseta, le duele, no le gusta, y es la realidad. Eso siente el hincha, es así. En el club donde te quieren, te idolatraron y te corearon, no les gusta verte con la camiseta de otro club. Pero bueno, nosotros tenemos pasión por lo que jugamos, somos hinchas también, pero no nos olvidamos que somos jugadores y que este es nuestro trabajo, y uno a veces toma decisiones de acuerdo a lo que siente. Son muy personales.

Lo tuviste en Vélez a Miguel Ángel Russo, que cuando se fue a Boca también fue una especie de traición para los hinchas.
- Exacto. Él tenía contrato y después volvió, y lo dirigió. En fin, son situaciones que al hincha le duele, y la realidad es que el hincha tiene un factor muy importante en el fútbol, es la realidad.

¿Qué te genera verlo de vuelta en Primera a San Martín de Tucumán?
- Me puso muy contento porque jugadores con los que jugué ascendieron. Me llevé una grata sorpresa con San Martín. La realidad es que uno, que no había jugado en el ascenso, era mi primera vez en el Nacional B, no conocía tanto, y llegar a Tucumán y encontrarme con esa ciudad tan apasionada por el fútbol, donde los dos clubes son hiper importantes, donde se respira fútbol, totalmente sorprendido. Y después, con la hinchada de San Martín. San Martín es increíble, te llena las canchas, sea la que sea, cosas que no pasan. Nosotros jugábamos un amistoso contra un equipo del Torneo Argentino A y había quince mil personas en la cancha, impresionante, cosas que en otro lado no se dan. Así que me puso muy contento. Tenés que pasar por el club para darte cuenta lo inmenso que es.

¿Y cuando se de el clásico tucumano vas a pedir un asiento en la tribuna?
- (risas) No se, o voy a verlo o por tele seguramente, ni lo dudo.

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