ENTREVISTAS | IGNACIO IRIGOYEN

Ignacio Irigoyen, creador de Bibliotecas Futboleras, habló de sus sueños con el proyecto y de la emoción de los protagonistas. ¿Con quién le gustaría trabajar? Enterate.


¿Imaginabas, junto a la gente que te acompaña, todo lo que has logrado en estos dos años y haber llegado a tanta gente, no sólo a los chicos sino también a los protagonistas?
- Mirá, cuando yo me imaginé esto desde un comienzo suponía que la idea de poder llevar adelante una biblioteca futbolera temática que motivara a los chicos en las escuelas primarias, sumado a que a esa escuela fuera también el jugador que diera el nombre a la biblioteca, eran muchas cosas que se unían a la vez, y que eso, en algún momento, iba a empezar a repercutir y a funcionar muy bien, sobre todo, en los chicos. Por suerte, ya hicimos cuarenta y seis Bibliotecas Futboleras en Argentina y las directoras me dicen que cada vez van más a la biblioteca y que están usando mucho más los libros, motivados e incentivados por la temática del fútbol, y que después usan otro tipo de libros para leer. Estamos muy contentos. Lo que nunca me imaginé desde un principio, eso sí, para mí fue una sorpresa pero ahora es un poco más común, lo que iba a suceder con los jugadores, la emoción que iban a sentir, cómo iban a tomar el proyecto ellos y asumir la responsabilidad, el compromiso, la alegría... El orgullo que ellos iban a sentir por tener una biblioteca que llevara su nombre en su escuela primaria. Eso sí me parece que fue, para mí, bastante sorpresivo, y no porque pensara que los jugadores eran personas que no fueran sensibles, sino porque un jugador, como Nery Pumpido, campeón del mundo, que vivió tantas cosas, entró a su escuela primaria después de 25, 30 años, frente a 600 chicos, se puso a llorar, y yo no hubiera pensado que él se iba a emocionar y quebrar en ese momento como se quebró. Habla de su grandeza, de su espíritu y de su corazón, como otros muchos que también le pasó lo mismo; desde Ricardo Giusti, Oscar Garré, Nacho Scocco, Fernando Belluschi, Hernán Díaz... Y yo también. La verdad es que es un momento muy emocionante, único, muy particular. Porque claro, se juegan y se conjugan muchísimas cosas en ese momento. Estamos muy contentos. Por ejemplo, el otro día, Willy Caballero, que vamos a hacer su biblioteca futbolera el 4 de septiembre en su escuela de Santa Elena, Entre Ríos, me mandó algo que me llenó de alegría porque aprecia el trabajo que uno hace. Me dijo "gracias por contar conmigo y por ayudarme a colaborar en mi ciudad con esto". La verdad que esas cosas te motivan a seguir y a impulsar cada vez más esto. Ahora estamos abriendo el proyecto a veinte países, donde vamos a hacer bibliotecas futboleras cada una con su nombre. En Francia se va a llamar "Bibliothèque de Football", en Italia "Biblioteca di Calcio", en Inglaterra "Football Library"... Vamos a hacer en Portugal, en Alemania, en España, en México, en Brasil, en Estados Unidos, en Perú, en Chile, en Uruguay, en Paraguay, en Colombia... Ayer, por ejemplo, me contrató Sebastián Pérez para hacer su biblioteca futbolera en Envigado, Medellín, y va a ser la primera de Colombia. El otro día, con "Pipino" Cuevas estuve en Asunción y vamos a hacer la primera en Paraguay, en su escuela primaria. Esto va a empezar a agrandarse como una bola de nieve, y muy contento, porque yo me esperaba algo así en un principio, pero la emoción con la que los jugadores toman esto... Yo creía que les iba a gustar, pero cada vez están más comprometidos y entusiasmados, y nosotros igual. Y esto es un trabajo que podés hacer en todo el mundo. La problemática es la misma: acá estamos atacando un problema que es generacional, que nos afecta a nosotros y mucho más a los chicos en su formación, que es la falta de lectura. Los chicos cada vez leen menos, juegan más a los juegos y están más interconectados, pero cada vez agarran menos un libro. Nuestra función y nuestro objetivo es que recuperen el hábito de lectura, fortalecer y revincular al jugador de fútbol con su escuela primaria y con sus compañeros de escuela, para que ellos sean también motivadores y estén cerca de sus vidas; por eso siempre le pedimos a los jugadores que nos manden un saludo motivacional para que le pasemos a los chicos, porque a nosotros no nos interesa solamente hacer la biblioteca futbolera, sino hacer una relación que se continúe y se sostenga en el tiempo entre el jugador y los chicos de su escuela. Y bueno, después, otro proyecto que tiene como efecto esto es instalar, el día de mañana, una plataforma virtual para hacer toda una red de bibliotecas futboleras que estén interconectadas en los veinte países donde vamos a desarrollar esto, y quizás, más adelante, en otros países.

Es muy bueno el proyecto y bien merecidas tenés las felicitaciones de la gente y de los futbolistas...
- ... Si, yo me voy a sentir realizado cuando un chico, después de cuatro o cinco años, me diga "a mí me sirvió esto" o "yo cambié mi cabeza por esto, "yo salí de la violencia, de la calle, de la idea que yo tenía por esto". Además, lo que nosotros tenemos que tratar de transmitirle a los chicos y a la sociedad en general, es que el futbolista es un muy buen tipo, no es lo que muestran generalmente en la televisión, un tipo insensible, que no es solidario, que no se compromete. Hay construida una imagen, en los últimos años, del futbolista como alguien que está en su mundo, que no le importa mucho lo que le ocurre al otro, que está en la moda, en la ropa, en el dinero, en los autos, en la vida lujosa... Y nada que ver. Son tipos que tienen una sencillez. La mayoría han venido de lugares muy humildes y de pueblos muy pequeños, y han tenido que renunciar a lo más importante que un chico tiene a los once, doce años, que es su espacio de afecto. El futbolista es una persona que renunció, en un momento determinado y clave de su vida, a lo que más amaba, por el fútbol, sin saber lo que iba a pasar dentro de un año ni de tres meses. Es alguien que, todo el tiempo, camina en el borde del precipicio, a los doce años y hoy. Porque si hoy, Tévez, juega seis partidos mal o se erra seis goles en seis partidos determinantes frente al arco, lo limpian, y es Carlos Tévez. No hay ninguna profesión, como la del futbolista, donde vos tenés que estar al cien por ciento del tiempo porque tenés trescientas personas detrás que te vienen empujando para sacarte.

Si bien esto está orientado a los futbolistas, ¿se te cruzó por la cabeza trabajar con gente de otro ambiente como pueden ser, por ejemplo, "Maravilla" Martínez o Juan Martín Del Potro?
- Si, te cuento. Nosotros tenemos una marca con la productora que se llama Bibliotecas Deportivas. De hecho, en la biblioteca futbolera ponemos cien libros de temática deportiva; el 80% es de fútbol y el 20% de distintos deportes, básquet, tenis, ajedrez, Juegos Olímpicos, ciclismo... Y vamos a inaugurar, en algún momento, no se si este año o el año que viene, bibliotecas deportivas, por ejemplo, de tenis o de básquet. El problema que tenemos ahí es que no hay mucha bibliografía editada sobre eso, y que si a un chico de Tandil le llevás, en la escuela de Juan Martín, bibliotecas deportivas solamente de tenis, no lee, porque está mucho más enganchado con el fútbol que con el tenis. Entonces, el objetivo principal acá es recuperar el hábito de lectura. ¿Cómo lo recuperamos? Si el día de mañana, en este país, los chicos jugaran al béisbol o al hockey sobre hielo, tenés que poner libros sobre eso. La unión se hace a través de la temática por la que ellos se sienten incentivados y motivados, y uno tiene que adecuarse a la realidad social en la que está viviendo y al contexto que te determina qué temática vas a utilizar.

Esto arrancó hace dos años con Burruchaga y el último fue Jonatan Maidana. ¿Quién te llamó más la atención por cómo se lo tomó y quién te hizo sentir más realizado por lo que significó para vos trabajar con esa persona?
- A ver... Por ejemplo, me gustó mucho la actitud de Nacho  , que, cuando fuimos a inaugurar en Hughes su biblioteca, me pidió por favor si podíamos poner otra que llevara su nombre en la otra escuela de la ciudad para que las dos tuvieran su biblioteca. Me gustó mucho la actitud del intendente de Monte Buey, que me pidió e hizo un esfuerzo importante para que las tres escuelas primarias tuvieran una biblioteca futbolera, la de Dezotti, de Compagnucci y de Hugo Tocalli. Me impresionó mucho escucharlo a Hernán Díaz en la inauguración de su biblioteca futbolera en su escuela primaria de Sastre diciendo "tener una biblioteca futbolera con mi nombre en mi escuela primaria de mi querido pueblo de Sastre es más importante que todo lo que gané con River". Y me impresionó Ricardo Giusti diciendo "hay dos momentos en mi vida más importantes que haber ganado la Copa del Mundo del '86: cuando llegué a Albarellos y las dos banquinas estaban rodeadas por tres kilómetros de gente esperándome, y hoy, que inauguro mi biblioteca futbolera en mi escuela, que tiene 35 alumnos, en un poblado de 300 personas". Vos imaginate, le vamos a fundar ahora a Lucas Alario, que nació en un pueblo que se llama Cuatro Bocas, en Santiago del Estero, y tiene 380 personas. En su escuela debe haber 28 o 40 alumnos. Ahí nació y se crió Lucas, en una escuela rural. Y hoy está en el Bayer Leverkusen. Imaginate, para un chiquito de una escuela rural de Cuatro Bocas, que Lucas esté ahí, presente, todos los días a través de su biblioteca, y que sea él el que esté diciendo "esforzate, leé, estudiá, mejorá, cultivate, podés lograr tus sueños, si hacés una entrega hacia el camino que querés, podés hacerlo como lo hice yo, que salí de acá, de tu mismo lugar". Para un chico, un jugador de fútbol es un referente, hoy mucho más que antes. Porque se han caído los referentes que teníamos nosotros, se han venido a pique. Un chico de siete años, ¿qué referente puede tener en la sociedad? Por una parte es bueno y por otra es triste que solo nos queden los deportistas como referente para nuestra infancia, pero es así. Antes era el comisario del pueblo, el juez de paz, el político, el alcalde... Hoy ya no.

¿Algún protagonista al que quieras llegar?
- Te cuento los que vienen ahora: Marcelo Larrondo nos dijo que si, Benedetto nos dijo que si, lo tenemos a Guillermo Sara, el martes a Ansaldi, vamos después con Ferrari de Rosario Central. A mí me encantaría hacerle a Bielsa, por ejemplo. Me parece un referente importante. Le hicimos a Menotti, a Bilardo... Me gustaría hacerle a Marcelo Gallardo, a Guillermo Barros Schelotto, que son como educadores también, como formadores. A Sebastián Verón, que yo creo que le interesa mucho el tema de la educación. A Carlitos Tévez, que estamos en tratativas con el representante y se que a él le gusta leer, y se de la presencia que él tiene, y la idea de no olvidarse de donde uno viene... Para mí él es un símbolo muy fuerte dentro de este proyecto y vamos a terminar haciéndosela seguramente. Le hicimos a Mascherano cuando estaba en Rusia con la Selección. Le hicimos a Franco Armani. A Nahuél Guzmán. Uno sueña, y a mí me gusta el fútbol. No son sólo referentes sino también tipos a los que yo siempre admiré por cómo han jugado, por cómo se han destacado, cómo han podido transformar su vida, algo que es tan importante.

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