ENTREVISTAS | MATHÍAS CARDACIO

Mathías Cardacio, capitán de Defensor Sporting, y un mano a mano imperdible: su carrera, el fútbol uruguayo, el no a San Lorenzo y Colón, la chance de volver a Nacional, Acevedo, Tabárez y más.


Recorriste muchos países a lo largo de tu carrera. Ahora, a los 30 años, ¿disfrutás de estar en casa?
- Si, en principio vinimos acá con mi esposa porque fuimos papás hace diez meses y decidimos tenerla acá en el país cuando estábamos en México, y obviamente que siempre que volvemos al país aprovechamos para disfrutar de las cosas que nos hacen bien como son los amigos, las costumbres y eso que se extraña cuando estás afuera. Me fui muy de chico yo, a los 19 años, y obviamente que cuando estás acá, en casa, te alimentan, te reconfortan y se extrañan cuando estás afuera.

Estuviste en países del exterior como Italia, México, Argentina, Grecia, Brasil y Chile. ¿En cuál te sentiste más cómodo y en cuál te costó más la adaptación?
- Bueno, obviamente que el haber estado en el Milan dos años fue muy importante para mi carrera, más allá de la corta edad que tenía, porque me fui muy de chico. Lógicamente eso tiene una resonancia diferente por lo que era el club en ese entonces, sin dudas el mejor del mundo, venía de ganar la Champions y tenía todas las figuras habidas y por haber de ese momento. Obviamente ahí me sentí super cómodo y feliz por todo. Pero quizás en el país donde más me sentí pleno como jugador y porque disfruté al máximo fue en México, que estuve dos años en Atlante, en Cancún, y otro año en Sinaloa, en Dorados. Lógicamente México me sienta bien porque me siento cómodo ahí, me gusta su fútbol, la idiosincrasia, la cultura, la gente, y uno se siente a veces familiarizado con ciertos países o con ciertos lugares y en México me pasó algo así. Después, en Grecia fue en donde más me costó porque había hecho un contrato largo y me tocó ir a una ciudad en donde había muchos argentinos, de los cuales me hice muchos amigos, pero me costaba el idioma, hablar griego no es nada sencillo y la liga no era tan competitiva como quizás me hubiese gustado. Había firmado un contrato por cuatro años y a los seis meses me quise ir, pero después me quedé con la espinita de haberlo intentado un poco más a ver qué podía pasar, ya tenía la cabeza en querer irme y eso capaz que me jugó un poco en contra. Más allá de eso, es un país muy lindo Grecia, pero me pasó un poco eso, resumiéndolo.

Cada vez que te preguntan por tu paso por Milan lo destacás como algo positivo para vos. En este momento de tu vida, que volviste a Uruguay por tu familia, ¿volverías a Europa buscando una revancha?
- Por mi corta edad cuando me fui, como dije siempre, no me arrepiento. Era el mejor equipo de Europa en ese entonces, el más ganador, el que tenía todas las figuras, en fin. Fueron dos años en donde el aprendizaje fue muy bueno, desde lo futbolístico a lo humano aprender de tantos campeones ciertas cosas te enriquecen como persona y como jugador, y obviamente era un mundo totalmente atípico para el fútbol sudamericano a ese nivel. Siendo tan chico, quizás tendría que haber dado otros pasos primero como haberme ido a préstamo rápido para poder foguearme un poco más en Europa y después, si se daba la posibilidad, volver al Milan. Pero bueno, se dio así la situación y no me lo reprocho, para nada, sinceramente. Después me quedó la espina quizás de haber jugado en Europa, en una liga importante, pero las carreras se van dando de cierta manera, a veces uno ayuda para que se de mejor o peor, pero es la carrera que hice y de la cual casi siempre tomé decisiones yo y de la cual hoy no me arrepiento. Se dio así y cada carrera de cada jugador se da diferente. La mía se dio de esta manera, la disfruté, por momentos obviamente no la pasé bien porque, a veces, estar solo cuesta, no adaptarse a ciertas ligas o ciertos momentos, como en Colo-Colo, que tampoco me fue muy bien deportivamente hablando, pero si desgloso me doy cuenta de que fueron momentos muchos más buenos que malos, así que obviamente estoy muy contento de lo que fue, y todavía quedan unos cuántos años para seguir haciendo una linda carrera, que siga siendo prestigiosa, con grandes clubes por los que he pasado y que vengan muchos más.

Hace poco se fue Israel de Nacional a Juventus y Araújo de Boston River al Barcelona. Antes, Maxi Gómez de tu club al Celta y el "Pájaro" Valverde de Peñarol al Real Madrid. ¿Qué significa, siendo uruguayo, que constantemente salgan jugadores de calidad al fútbol internacional? ¿Y creés que necesitaban pasar por otro club antes de dar el salto?
- Bueno, yendo a la otra pregunta, Fede Valverde fue al Depor La Coruña y se quedó en el Madrid, yo creo que es el paso ideal que te decía antes, el cual yo no reprocho pero sí me pregunto por qué no se dio, con el diario del lunes, como se dice. Quizás hubiera sido lo mejor y yo también lo sentía así, haberme ido a un equipo chico de Italia, poder foguearme y poder volver al club para, por lo menos, ir agarrando un poco de experiencia. Yo me fui jugando Sudamericano Sub 20, Mundial Sub 20, una Copa Libertadores y un Campeonato Uruguayo, nada más. Creo que es lo mejor, ojalá que a los más chicos les pase lo mismo. Ronald Araújo se fue al Barcelona B y esa es otra filosofía que tienen ellos, que van poniendo jugadores abajo y los van adaptando a lo que es el fútbol del Barcelona porque no se salen de una línea. Y con respecto a que Uruguay de tantos jugadores a Europa no me asombra porque somos muy competitivos; realmente pocos tienen la suerte de triunfar y de acá salen jugadores con mucho hambre e imposición de hacer las cosas bien, y es un fútbol tan difícil este que, en cualquier otra liga, uno se puede adaptar más facil. Hay mucho talento acá, en Uruguay, sin dudas que si, y más teniendo en cuenta la relación de población. Hay muchos muy buenos jugadores y con un poder de adaptación a otras ligas que eso le da a un plus al jugador uruguayo.

Más allá de esto que destacamos, los equipos uruguayos están teniendo poco éxito a nivel internacional. ¿A qué le atribuís este déficit?
- A ver, hay una relación que creo que no es menor, que es el tema de en dónde jugamos nosotros. La liga uruguaya no tiene ni el público ni los estadios ni la economía para poder competir al nivel de otros clubes, y eso quizás a la larga se está notando más que lo que los de afuera puedan interpretar. Acá se mueren. Hay dos partidos que se pueden llegar a jugar en estadios y el resto de los partidos se juegan en canchas con 100, 150, 160 personas. En cada período de pases uno no puede comprar mucho porque la economía en Uruguay no es buena y en Brasil se compra un jugador quizás hasta por diez millones de dólares de club a club, en Argentina lo mismo; vamos a los planteles de Boca, River e Independiente y tienen una diferencia económica abismal con esto. No digo que ese sea el motivo pero sí son cosas que repercuten. Acá hay equipos como Defensor, quizás, y hablo porque me pasa a mí, de haber jugado casi todo un campeonato en tres, cuatro estadios, e ir a jugar al Maracaná, que la perspectiva, la gente... Hay muchas cosas que influyen, que no es justificar la situación pero sí es una realidad de poder ponernos a la altura de los demás para poder sentir las mismas sensaciones a la hora de jugar, que los demás ya están acostumbrados y nosotros no. El poder económico obviamente que influye, porque los planteles tienen una diferencia abismal en lo que es la calidad y jerarquía de los jugadores, y bueno, hacemos lo que podemos. Como dijiste vos, Peñarol en el 2011, nosotros en el 2014 con Defensor en la Copa Libertadores llegamos a semifinales, son casos atípicos que se dieron; obviamente acá, como dijimos antes, hay muy buenos jugadores, pero bueno, después hay un combo que puede llegar a repercutir e influir. Después, la liga, al tener canchas tan malas, uno no puede arriesgar quizás lo que quieren los entrenadores, y muchos factores que hacen que no sea una liga tan competitiva como las otras, que son los que compiten a diario en los certámenes estos de prestigio como la Libertadores y la Sudamericana.

Defensor es un club vendedor. ¿Cómo tratás de aconsejar a los más chicos?
- Uno trata de decirles que acá lo más importante es irse. Primero que nada, Defensor es un club que vende, entonces la filosofía es tener siempre juveniles en el plantel principal y vender, es la realidad y es la única manera que tiene el club de sustentar sus gastos y de mantenerse bien económicamente. Es un club modelo acá en ese sentido, en Uruguay, de los pocos. Es una realidad. Uno trata de decirle a los chicos que pasa todo tan rápido, sobre todo para ellos, porque en los otros equipos quizás no es tanta la repercusión como la que tiene Defensor, porque por lo general siempre juega Copa y está a la altura de Nacional y de Peñarol a la hora de competir, tiene las mismas obligaciones, entonces uno trata de aconsejarles que lo vivan con tranquilidad pero que obviamente pasa todo muy rápido y que, a su vez, seis meses regalados en el fútbol quizás después no vuelven. Siempre hay que aprovechar. Acá, en Defensor, hay que ganar siempre, y seis meses en la carrera del jugador son muy importantes porque te pueden tirar muy para arriba, como también, después de Defensor, para abajo, hay una gran diferencia. Hay que valorar esto y, a la hora de irse, el jugador uruguayo tiene un poder de adaptación muy importante. Acá no digo que la sufrimos, porque mentiría, pero un gran porcentaje de los jugadores salen de clubes muy humildes, donde pasan muchas necesidades e ir a otras ligas ya te cambia todo, y bueno, el jugador eso lo siente y obviamente lo agradece. Creo que va un poco por ahí la realidad de lo que es Defensor y también un poco el fútbol uruguayo.

¿Cuánto de todo esto se lo deben a Acevedo?
- No, bueno, Eduardo sin dudas que está entre los mejores entrenadores del fútbol uruguayo por la capacidad que tiene de agarrar planteles y de hacerlos competir, rendir. Le pasó a Nacional en su momento, le pasó a Cerro y ahora le pasa a Defensor, entonces, sabiendo las dificultades y las diferencias que hay para competir con los grandes a nivel local, que el equipo se mantenga hace dos años peleando todos los campeonatos, y con cambios importantes, porque acá se venden muchos jugadores, suben buenos chicos y él los hace rendir y adaptarse al sistema. Creo que eso es muy valorable. Sin dudas, creo que es de los mejores entrenadores que tiene el fútbol uruguayo y tiene mucho que ver porque tiene la particularidad de hacer rendir a todos los jugadores, hacerlos adaptar al sistema y que no se note que el que entra por el que sale a veces es mejor, y todos esos secretos de vestuario, de manejo de plantel, que son muy importantes a la hora de lograr cosas, de formar buenos grupos. Él eso lo tiene como prioridad, además del trabajo que tiene en cancha, que es muy bueno, intenso, tiene muchos puntos altos. Es un lujo que yo me doy también en mi carrera poder estar compartiendo con él un equipo y ser dirigido por él.

¿Sienten que después de haberle ganado a Nacional están con chances de campeonar?
- Bueno, lógicamente este partido nos vuelve a catapultar arriba, es importante, donde el equipo trata de estar hace ya tres o cuatro campeonatos, que no es poca cosa, y el haber ganado el otro día nos deposita en una posición en la cual estamos acostumbrados y que nos gusta estar. Ahora hay que cuidarla y hay que pelearla. Obviamente que el partido con Danubio nos deja un sabor amargo por haberlo perdido, pero era en la segunda fecha del campeonato, con un equipo nuevo, que se nos están yendo jugadores todos los semestres, y bueno, nos estábamos acomodando un poco. Es la realidad, nos costó y nos ganaron. El equipo por suerte ahora se repuso, se encuentra en las posiciones de arriba, posiciones de copa, y vamos a pelear el Clausura, que es la idea y siempre la obligación de Defensor.

Hace unas semanas sonó tu nombre en San Lorenzo y Colón. ¿Qué tan reales fueron esos rumores? ¿Y tenés pensado volver a Nacional en algún momento?
- Lo de San Lorenzo se termina de caer porque, el haber jugado la copa con Defensor no me permitía jugarla con San Lorenzo y el equipo obviamente quería un jugador para estar en todas las competiciones, que es algo lógico; más allá de que había avanzado un poco el tema después se decidió así. Era una linda posibilidad y obviamente uno estaba entusiasmado, siempre es lindo que equipos así se interesen en uno porque son equipos grandes de América, pero no se dio. Lo de Colón también fue un interés, y capaz no llegó a avanzar tanto porque yo estaba terminando el partido con Fluminense, la vuelta acá, en Uruguay, las charlas se dieron un poco informales y quizás no hubo mucho acercamiento de ambas partes como para poder liquidar el tema a favor y quedó un poco en la nada. No digo que no me seducía, pero tenía la cabeza acá, en Defensor, y yo hoy en día, para irme, necesito un cambio fuerte, diferente. Y con respecto a lo de Nacional, obviamente, yo siempre digo que si está la posibilidad de ambas partes se puede dar. Yo tengo mi vida en Nacional, de chiquito, mi familia, mi tío campeón del mundo, toda mi familia es de Nacional y, en caso de que algún día me vuelva a ir al exterior, si Dios quiere, si se dan todas las condicionantes para que yo pueda volver, que el club me quiere, que yo esté en el exterior para ir, sin dudas que lo haría con mucho gusto, eso está clarísimo. Es un club al que le debo muchísimo, que me crió y me formó como jugador y persona. Obviamente que de Defensor a Nacional es muy difícil pasar; por un tema de respeto y de agradecimiento al club no lo haría, pero estando en el exterior, si se llega a dar la posibilidad, lo haría con mucho gusto.

Tabárez aún no ha firmado la renovación en Uruguay y Coito va a dirigir los próximos amistosos. De todas formas, se espera que el "Maestro" siga en el cargo. ¿Qué representa para los tres millones de uruguayos alguien respetado en todo el mundo?
- Muchísimo, porque le ha dado una identidad, ha encontrado esa adhesión de la gente con la Selección y de la Selección con la gente, que creo que es muy importante para un país, el sentirte unificado en conjunto y que te represente como país, y todas esas cosas que son muy importantes hoy en día en la vida, que es lo que menos queda. Una persona que ha tenido los valores por encima de todo y muchas cosas que son muy positivas y que realmente creo que son mucho más importantes que otra cosa. Él las ha inculcado y el país está sumamente agradecido, uno se siente orgulloso, a la hora de que juega la Selección está todo el país unido, y son todas cosas lindas que vivimos que realmente hay que sentirlas para poder transmitirlas, y creo que eso no tiene precio. Después, el resto, se puede jugar mejor o peor, pero que te sientas identificado, que te sientas uno más o que te mueras por ver a la Selección no tiene precio. Eso lo ha logrado él con esta camada de jugadores, que es algo muy importante y muy difícil de conseguir en un mundo que está cada vez más exitista, resultadista, y que las redes sociales, la gente, está muy difícil. Entonces, haber logrado esto creo que es muy importante, y agradecido siempre a la Selección, al "Maestro" y al país. Uno siempre está muy orgulloso de ser uruguayo y estas cosas alimentan más todo eso.


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