ENTREVISTAS | EMILIANO GÓMEZ

Emiliano Gómez, juvenil de Defensor Sporting, y un mano a mano imperdible: la vida lejos de papá y mamá, jugar en la Selección de Uruguay y ser destacado por The Guardian como joven talento.


¿Cómo es un día en tu vida?
- Mi día comienza levantándome y yendo a entrenar, después tengo clases de inglés y de vuelta al entrenamiento para corregir lo que me falta adentro de la cancha. Eso es lo que hago todos los días de la semana.

¿Cómo y cuándo llegaste a Defensor?
- Arranqué de pequeño en Rivera jugando fútbol de campo y también fútbol de salón, que es lo que te mejora la técnica, me ayudó mucho eso. Llegué hace dos años a Defensor por medio de mi actual representante, que encontró la posibilidad de una forma extraña: él no me conocía y me trajo sin verme jugar, me llevó por recomendaciones, por lo que se hablaba en Rivera. De casualidad, adonde él iba se hablaba de mí, eso fue lo que me contó. Al llegar acá estuve haciendo pruebas de tres días de entrenamiento, me quisieron y recién al otro año pude ficharme por Defensor.

¿Cómo fue tu infancia y el momento en el que decidiste irte de tu casa para vivir con tu hermano en Montevideo?
- Mi infancia era lo mejor, salía de la escuela y justo yo vivía a la vuelta del Club Sarandí, ahí en Rivera, y me acuerdo que mi abuela me iba a buscar a la escuela, le daba la túnica y arrancaba para el club, y desde las 5 a las 12 de la noche no paraba con la pelota, siempre con la pelota, que fue lo que me ayudó. Fue algo inesperada la posibilidad de venir hacia Montevideo, hacia Defensor. Yo había tenido una posibilidad de venir a Peñarol también pero en ese momento era muy chico, tenía 13 años. Peñarol me quería, hicimos una gira y yo extrañaba, entonces fue complicado y le dije a mis padres que no quería ir porque extrañaba un montón. Al año se generó lo de Defensor y tomamos la decisión con mi familia de que quería venir a cumplir mi sueño, que más allá de todo es lo que uno quiere. A pesar de que tenga que dejar a la familia es un paso importante para madurar; eso es lo que me ayudó, y más que nada estar con mi hermano, que me aconsejó en los malos momentos. Siempre digo que él es el eje principal de todo, porque jugando bien o jugando mal él estaba ahí, en la vida él estaba ahí, me guió y es un punto importante para mí.

Si bien para tus padres fue difícil tener que dejarte ir a tan corta edad a Montevideo, fue justo estando con ellos, en Rivera, pocos días después de haber iniciado este año, que te llegó la noticia de que ibas a formar parte del plantel de Primera, ¿no?
- Si, me acuerdo que era el 4 de enero, un sábado me parece, y estábamos con mi familia, íbamos a comer y se me da por ver el celular, viste, y cuando veo tengo un mensaje del coordinador de Formativas diciéndome "el lunes arrancás en Primera". Yo no lo podía creer, dije "pa, ¿será verdad esto o se habrá equivocado?". Abrí el mensaje, era verdad, le agradecí, le conté a mi familia y mis padres, muy emocionados, empezaron a llorar. Yo no me lo creía, era algo inesperado, nunca me imaginé poder estar en Primera, también con mi edad. Fue un paso muy importante y fue el día o uno de los más felices de mi vida.

Mencionabas a Peñarol antes. Junto con Nacional son los dos más grandes del Uruguay, pero Defensor ha equiparado un poco la balanza y es un cuadro que ha formado una gran cantidad de jugadores en los últimos años. ¿Influyó esto en tu decisión?
- Si, obvio, más que nada eso influyó a la hora de tomar la decisión. Teníamos lo de Peñarol, que me insistía, me llamaba, pero vimos cuál me haría más fácil la posibilidad de llegar a Primera. Más allá del talento, el esfuerzo, el trabajo que tengas día a día, acá es complicado, o en esos tiempos, que un juvenil suba a Primera, no se estaba dando mucho. Ahora se empezó a dar un poco más en los clubes grandes. Y veía que Defensor hacía llegar más juveniles a Primera, así que eso fue lo que nos motivó y fue la mejor decisión que tomé.

Debutaste hace unos meses con Liverpool y, al partido siguiente, ya jugaste por la Libertadores. ¿Cómo fueron esos primeros minutos en Primera?
- Y... La verdad que fue medio rápido. En el entretiempo (Acevedo) me dijo que estuviese preparado que iba a entrar, y la verdad que los primeros minutos, en el calentamiento y cuando entré, ya veía a la gente, un clima diferente, jugar de noche, en una cancha linda... Era diferente todo para mí, un gran cambio en mi vida y me sorprendió un montón, pero después de entrar a la cancha ya te olvidás de todo y traté de hacer lo mejor. Fue un día muy importante que no me lo voy a olvidar jamás.

¿Qué entrenadores te marcaron en las Formativas y cuánto aprendés con Acevedo?
- En Juveniles tuve dos entrenadores: Andrés Rodríguez y José Chilelli. La verdad que me costó al principio porque era otro fútbol, no era el mismo de Rivera, no sentía la marca como es la de acá, todo ritmo diferente, el físico, el contacto... Era todo nuevo para mí. Con Andrés, mi primer técnico, viví los peores momentos, que son los mejores para aprender. Gracias a eso también diría que estoy acá, porque aprendí muchas cosas de lo malo, mi hermano también me ayudó a corregir varias cosas y gracias a Dios pude llegar acá. Cada vez que me pasa algo malo ya no lo sufro tanto como antes porque ya se lo que se siente, lo que se vive. Acevedo es un entrenador que influye, es muy bueno, siempre confió en mí y me da pa'delante, me ayuda, me corrige, me da toda la confianza, que eso es lo más importante, que cuando entro a la cancha soy yo mismo, no estoy preocupado por nada, hago lo que se hacer. Cuando debuté me dijo "hacé lo que sabés hacer, tirá caños, disfrutá", y entré como un león a la cancha. Son cosas que influyen y voy a estar siempre agradecido.

¿Qué hablan entre chicos y grandes? ¿Tratás de apoyarte en los más experimentados?
- Es un grupo fantástico que nos brinda un apoyo incondicional y que a la hora de entrar a la cancha es un equipo, va pa'delante y no sentís la presión de nada, es el equipo, los de afuera ya están, aunque te puteen. Los más chicos somos comunes y corrientes, nos entendemos, hacemos chistes... Es un plantel joven, tiene algunos referentes pero dentro de todo es joven y a los referentes le influye, como ellos a nosotros, es un grupo muy lindo.

Estarás al tanto de las noticias en Inglaterra con el diario The Guardian. ¿Cómo te tomás esta mención y qué genera este tipo de reconocimientos a tu corta edad?
- Y... La verdad que es algo que nunca me lo esperaba, es un sueño para mí estar viviendo todo lo que vivo con apenas 17 años. Este año fue el mejor que viví, con todas las cosas que me pasaron, siempre le agradezco a Dios porque nunca imaginé estar acá. Antes de estar en Primera me imaginaba hacer la Pretemporada con Juveniles, y me tocó estar ahí. A veces uno no se pone a pensar en todo lo que le pasó pero es bueno recordar porque te vienen recuerdos lindos y esto sirvió para una motivación más grande, mi familia se puso re contenta, yo también me re emocioné. Pero ta, ya pasó. Fue un reconocimiento muy bueno y es lindo que te reconozcan por lo que te gusta hacer. Que esté entre los 60 mejores es lo más lindo, sirve de motivación para cada día mejorar más y no conformarse, porque esto es así. En dos años capaz que están otros, así que hay que seguir trabajando para seguir ahí arriba, nunca voy a bajar los brazos aunque esto es muy cambiante: un día estás arriba, otro día abajo, pero hay que seguir.

¿Y cómo tomaste la mención de tu amigo Facundo Milán?
- Con Facu somos amigos, hermanos diría yo. Desde Juveniles estamos juntos, en Selección, en Primera, entonces comparto cosas que no las comparto con nadie, estoy más tiempo con él que con mis padres, con el grupo de mis compañeros también pero con él es con el que me apego más, porque es de mi edad y tenemos cosas vividas ya desde hace tiempo, nos apoyamos el uno al otro aunque jugamos ahí, arriba, de delanteros. No hay competencia, hay una rivalidad sana. Es lo lindo que te da el fútbol, los amigos, eso es lo más importante.

¿Qué ídolo tenés y qué fútbol sos de mirar?
- Me gustan los jugadores de mis características, miro todos los partidos pero los que me encantan son los que me influyen porque se que siempre hacen algo nuevo, como Neymar, que es un referente para mí, el ídolo que tengo desde chico. Siempre me paso viendo videos de él, siempre estoy viendo qué hace él para transformarlo en la cancha. Es un referente muy importante a nivel mundial y ojalá me toque algún día estar ahí, es un sueño de verdad.

¿Tu sueño es jugar en Europa?
- Obvio, y jugar con la Primera de la Selección. Son mis dos objetivos y sueños desde chico. Uno cuando juega al fútbol se imagina con la Celeste puesta en Primera y estar en Europa, en el fútbol de élite.

Hablando de la Celeste, ya has tenido tus primeros partidos en la Sub 20. ¿Cómo es la sensación de representar a tu país?
- Cada vez que te ponés la camiseta celeste no estás representando a los 23 sino a tres millones de personas. Es una responsabilidad, la más linda que hay, y vos salís como un león siempre a la cancha... En todos lados, también en Defensor. En este deporte hermoso tenés esas ganas por dentro que no te las quita nadie. Jugar con la Selección es lo más lindo que puede existir para un niño, que cuando juega al fútbol sueña con ponerse la Celeste, con ver a Godín, Suárez, Cavani, ahí en el estadio, todo el pueblo uruguayo alentando... El fútbol une a las personas, es lo más lindo que hay.

Habrá que ver cuándo te tocará jugar en la Mayor de Uruguay, pero imagino que ser dirigido por el "Maestro" Tabárez debe ser un sueño por cumplir, ¿no?
- Si, el "Maestro" es un referente no sólo para mí sino para todo el Uruguay por la marca que dejó, es el entrenador con más partidos en Selección y es algo impresionante poder estar con él, es un sueño que quisiera cumplir también. Pero el que me toque, con estar en la Selección Uruguaya... No me importa nada, es lo más lindo tener esa camiseta puesta, la de la Selección, que soñaste desde chico...

Sabemos todo lo que has cumplido a los 16. Ya tenés 17. ¿Qué te gustaría que te pase en este año que tal vez no te pasó en el anterior?
- Lo que pedí es tener a mi familia al lado, es un gran apoyo. La tengo lejos pero a veces se vienen para acá. Es complicado tener a la familia lejos, ya es costumbre estar solo con mi hermano pero sería algo lindo pasar con mi familia. Es lo más lindo que hay tener a tu familia con salud, viva. Y lo que pido es terminar bien el año tanto en lo personal como en lo colectivo con el grupo. Siempre quiero que Defensor esté arriba y peleo día a día por eso. Quiero hacer las cosas bien para que mi cuadro llegue lo más alto que pueda.

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