ENTREVISTAS | DIEGO ABREU

Diego Abreu, juvenil de Defensor Sporting, y un mano a mano imperdible: sus ídolos, los consejos de papá, el rechazo a Peñarol y Newell's y la posibilidad de jugar en Uruguay o México.


¿Cómo es un día en tu vida?
- Me despierto siete y cuarto, desayuno, me baño y me voy en camioneta al liceo porque mi madre está haciendo facultad y no tiene tiempo para llevarnos. En el colegio estoy hasta 13:10, almuerzo y me quedo haciendo la parte de español y de inglés. A eso de las cuatro de la tarde el técnico nos dice que vayamos a practicar y de 4 a 6:30 estoy haciendo lo que más me gusta, que es practicando, jugando, disfrutando con mis amigos, y cuando termina la práctica me baño, vuelvo a casa, hago los deberes, si tengo, y sino me pongo a jugar al Play.

¿Con qué equipo te gusta jugar? ¿Sos mejor con la pelota o con la Play?
- A mis amigos les pego un paseo bárbaro, je. Me gusta jugar más que nada con el Inter o con el Manchester City, ahora que Lautaro Martínez se fue al Inter juego mucho con él, y, como dije en la nota para Brasil, también me gusta Gabriel Jesús, y juego con él.

¿Cuánto tiempo le dedicás al fútbol, ya sea a practicar o a mirar?
- Voy a la práctica y más que eso nada más practico tren superior, que me falta. De pelotear en casa a veces juego con mis hermanos, que a veces quieren que les cree un juego, que ellos piensen que están en Europa, y eso. Me gusta el fútbol, pero me pongo a ver fútbol uruguayo y arranco a quejarme de todo porque son todos pelotazos para arriba y cosas que no me gustan. Fútbol argentino, brasileño o europeo tienen una intensidad que no muchos cuadros de acá tienen, entonces esos tipos de partidos me gustan.

¿Qué importancia le das a los estudios?
- Al estudio, fuera del colegio, se puede decir que le dedico no más que una hora, porque nos mandan los deberes, los hago, les pego una leidita antes de irme a dormir o sino, en invierno, los días que terminamos más tarde las prácticas y no me queda mucho tiempo para hacer los deberes, le escribo a alguna compañera para que me los pase porque sino después me como el uno y sabés que, mamá me mata, je.

¿Lautaro Martínez y Gabriel Jesús son tus ídolos o tenés otro referente?
- Actualmente me gustan demasiado porque juegan de delantero como yo, pero con el que me siento más identificado es con Robert Lewandowski, veo videos de él, los goles, a veces lo invitan algunos youtubers a patear y me siento muy identificado.

¿Cuánto hablás de fútbol con tu viejo?
- Hablamos demasiado de fútbol, mamá y mi hermana me dan siempre para adelante, me dicen que voy a llegar a ser mejor que él pero él se pone porfiado y me dicen que todavía no llegué, que primero tengo que hacer las cosas que él hizo. Las veces que nos sentamos a hablar me dice que siga por este camino, que no me suba el ego, que siga con la humildad que tengo, que lo fácil es llegar a Primera pero que lo complicado es mantenerse.

Tu papá está jugando en el exterior, como en gran parte de su carrera. ¿Qué tan difícil se hace el tema de la distancia?
- Es complicado, ahora lo vemos una semana cada seis meses. Él está jugando, haciendo lo que le gusta, nosotros lo aceptamos pero hay veces que vemos que ya no puede ir a un arranque de pelota o que una pelota queda picando en el área y no llega y lo boludeamos, por decirlo de una manera, le decimos que tiene que dejar el fútbol, pero es su decisión, es algo que le gusta y nosotros siempre lo vamos a apoyar.

¿En todo momento estuvieron lejos o viviste con él fuera de Uruguay?
- Hace cinco años vivimos en Uruguay, pero nos fuimos a vivir con él a Brasil, Grecia, España, Argentina también.

¿Cuál de estos destinos disfrutaste más y en cuál te costó más la adaptación?
- Me costó demasiado en Grecia. El inglés lo tenía incorporado de haberlo tenido ya en Uruguay pero hablar griego me entreveraba todo. El lugar que se me hizo bastante fácil, que pensé que iba a ser mucho más complicado, fue Brasil, el portugués no me llevó más de un mes.

¿Incorporaste algo de esas culturas?
- Si, me adapté bastante bien. En Brasil pasan comiendo arroz con frijoles negros y no tenía mucha elección porque al colegio que iba pasaban comiendo eso, así que era la comida típica. Tenías arroz, pollo, carne, y lo incorporé bastante bien. Después, en México, tenías los tacos, y también me gustaron.

¿Sentís presión por ser llamado "el hijo de" o disfrutás de lo que se espera de vos?
- Honestamente, los que dicen "el hijo de" tienen libertad de expresión, pero después uno tiene que demostrar adentro de la cancha si es "hijo de" o si juega por el apellido. Más allá de tener una presión, porque lo que hizo en el Mundial 2010 fue una cosa de locos y que yo hasta el día de hoy lo veo y no lo puedo creer, y hasta a veces me pongo a pensar si yo me animaría, siento que es mi padre y que siempre me va a estar apoyando, digan lo que me digan.

Hablando del Mundial 2010, tu papá hace poco recordó cómo fue el camino al partido con Ghana y los penales. ¿Vos qué te acordás?
- Lo que me acuerdo fue que llegamos a Sudáfrica, nos instalamos bien, tenía como amigos a los hijos de Lugano, a Thiago y a Nico, y a Santi Pérez, que es de mi edad e íbamos juntos para todos lados, alguna cagada que otra nos mandábamos jugando con la pelota, je. En ese momento, yo honestamente me di cuenta que papá iba a patear el penal cuando Valentina y mi mamá se dieron vuelta, porque no les gusta ver, y me puse a jugar con la PSP, porque en ese momento se puede decir que no me gustaba bastante el fútbol. Cuando todos saltaron a festejar dejé la PSP y empecé a saltar pero no sabía ni por qué estaba festejando, después mi hermana me dice "papá lo hizo" y arranqué a festejar más todavía, después fuimos con él al hotel.

¿Qué representa tu papá?
- Es una muy buena persona, siempre que la pasaba mal estaba. Al principio, cuando arranqué a jugar en Defensor, me caían siempre mensajes de que jugaba por ser "el hijo de", y en Brasil, cuando jugamos contra Palmeiras, me decían de todo y papá siempre estuvo ahí, para escucharme, para apoyarme. En lo familiar, cuando alguno de nosotros está mal, enfermo o algo, él siempre se hace su tiempo para llamarnos o hasta venir; una vez me abrí la cabeza y se vino de Brasil, estaba jugando en Bahía y se vino hasta Rio de Janeiro para ver cómo estaba. Esas son las cosas lindas que quedan de la familia.

Sabemos que Sebastián es muy querido en Nacional. ¿Vos jugarías en Peñarol si tenés la posibilidad o te matan?
- La hinchada de Peñarol me impresiona a mi, tienen una muy buena hinchada, pero nunca me gustaría jugar en ese cuadro.

¿Y de San Lorenzo, River o Central tenés alguna preferencia?
- Se puede decir que en Argentina, con la competitividad que tiene, no hay cuadro al que le puedas decir que no. Al único que le diría que no es a Newell's. Boca es impresionante, River también, Rosario (Central), son muy lindos todos.

¿Qué reflexión hacés de lo que pasó con el Superclásico?
- Lamentablemente no se pudo jugar, pero así es la manera en la que lo vivimos en Sudamérica al fútbol, capaz no con tanta agresión pero sí le metemos esa pasión. Las hinchadas a veces nos pasamos, como fue esta vez, tirarle botellazos ningún cuadro lo merece. Me pongo mal por lo de Boca, a Pablo Pérez le entró vidrio en el ojo, "Carlitos" estuvo vomitando, y también por River, que no pudo jugar.

¿Sentís que estás en el club ideal para dar tus primeros pasos?
- El otro día hablábamos de eso con mi familia. Obviamente me gustaría debutar en Defensor porque me está formando y me abrió las puertas cuando, se puede decir, no jugaba nada, cuando era más chico, pero con lo sucedido a Juan Manuel Boselli, que se quebró la tibia en un entrenamiento porque los compañeros estaban jugando muy fuerte... Me gustaría jugar, pero incentivar a pegar así, en las prácticas, no me gusta del todo. Sí me gustaría poder llegar a jugar en Defensor y practicar con Facu Milán, Emiliano Gómez, el "Coto" Correa, el "Chino" Navarro...

¿A donde aspirás llegar?
- Manchester City, te digo la verdad. Es mi club, me encanta Pep Guardiola como técnico y siempre lo elijo en el Play.

¿Cómo viviste la salida de Santiago Vargas?
- Estuve en todo momento apoyándolo, no es compañero mío porque es una categoría más alta que yo. El error más que nada no fue estar "con la camiseta de" o agarrando el coso (ataúd inflable) sino yendo a ese lugar. Podés ir al estadio, pero ir con la barra brava no creo que hubiese sido la mejor idea. Yo estuve apoyándolo porque subió la foto disculpándose y la gente lo arrancó a bardear, yo le escribía mensajes para ver cómo estaba y se terminó cerrando la cuenta porque no podía creer los insultos que le estaban mandando. Con la salida del club yo creo que Defensor estuvo bien en cuidarlo, en mantenerlo en su casa, porque si salía a la calle por ahí un hincha de Peñarol lo veía y, por decirlo de una manera, lo mataba. Pero bueno, gracias a Dios ya pudo regresar y de la mejor manera.

¿Cómo es el tema de tu nacionalidad? ¿Sos uruguayo o mexicano? ¿Donde querés jugar?
- Yo nací en México, en el D.F., pero me gustaría jugar en cualquiera de las dos selecciones. Mis amigos siempre me dicen que juegue en la Selección Uruguaya porque sino me matan, pero si yo tengo la oportunidad de jugar un Mundial con México no la voy a negar. Jugar un Mundial sería muy bonito, y si Uruguay no me llega a dar esa chance por ahí tengo a México de respaldo, de apoyo, y por ahí me puede dar la oportunidad.

¿Te sentís mexicano o uruguayo?
- No se, al vivir muchos años acá en Uruguay siento que tengo mi vida acá, mis amigos, mi sentimiento por Uruguay, pero este año volví a México y también sentí mis cariños, mis amigos de vuelta.

¿Tu papá no te dice nada sobre esto?
- Me dice que no descarte a ninguna de las dos porque sería muy bonito jugar un Mundial.

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