ENTREVISTAS | SEBASTIÁN SOSA

Sebastián Sosa, arquero de Monarcas Morelia, y un mano a mano imperdible: los inicios y el sueño de volver a Peñarol, el Mundo Boca, las Libertadores perdidas, los recuerdos de Vélez y Central y su opinión sobre Uruguay.


¿Cómo es un día en tu vida?
- Contento con el presente que nos toca vivir, estamos a una fecha de terminar la fase regular del torneo y con las posibilidades en las manos nuestras de poder calificar a Liguilla, así que el ánimo es muy bueno y eso hace que uno en el día a día pueda tener una sonrisa en la cara. Mucho del tema anímico pasa por lo que te da el fútbol, que es lo que uno hace, a lo que uno se dedica, al igual que cualquier otro que se dedica a otro trabajo. La parte laboral es importante, y cuando uno va bien en el día a día se siente bien, a gusto. La familia ya adaptada también a lo que es Morelia, vamos a cumplir dos años aquí, en esta ciudad, y muy contentos, desde el principio nos han tratado de muy buena manera, nos han hecho sentir como en casa, con mucho cariño, y si bien uno extraña muchísimo a los afectos, las costumbres y las culturas, más que nada la familia, indudablemente no nos podemos quejar porque nos han tratado de gran manera y el día a día se hace mucho más llevadero de esa forma.

¿Cómo es la vida en Morelia?
- Mi vida no cambia mucho más allá de donde me toque estar, lo bueno es que más allá de estar tan lejos, tanto de Uruguay como de Argentina, se habla el idioma español, que creo que es algo importante para mí, para mi familia, para mi hija. Tratamos de seguir más o menos el mismo camino siempre, hoy en día está muy globalizado todo y lo que busques, encontrás, hasta el dulce de leche, la yerba Canarias... Seguimos con las mismas tradiciones, las mismas costumbres. De repente, cuando uno sale a almorzar, cenar o a comer por ahí puede llegar a haber un poco "picosa", como le dicen acá; cuando te dicen que no pica es picosa, y cuando te dicen que pica es porque está re picante (risas). Es cuestión de adaptarse, acostumbrarse un poco a eso e ir conociendo los lugares donde uno se siente a gusto, pedir y que le llegue lo que desea, cuestión de ir indagando, conociendo y probando. La llevamos muy bien y, como te decía, estamos muy a gusto con esta ciudad y este país por cómo nos han tratado.

¿Sentís que sos el mismo de tu primera experiencia en Pachuca o al conocer mejor el estilo de juego del fútbol mexicano estás más adaptado?
- No, no soy el mismo. Indudablemente eso ya ha quedado tres años atrás, cuando llegué a Pachuca, No es que me haya costado el fútbol mexicano, pero de repente entendés algunas maneras de ver el fútbol. Se vive de una manera diferente, quizás es más un espectáculo y no se vive tanto con la pasión con la que vivimos allá en Uruguay o en Argentina, eso cuesta un poco al principio entenderlo, saber que es un deporte y que además de ser un partido de fútbol la gente a veces va a ver un espectáculo, es cuestión de ir adaptándose y entendiendo las nuevas formas y costumbres. Cuando llegué a Pachuca la idea era estar seis meses ahí porque el "Conejo" (Pérez) se retiraba a final de aquel año, y cuando vi que él estaba tan bien, que tenía ganas de seguir con sus 42/43 años que tenía, que no los reflejaba en el entrenamiento, busqué la posibilidad de irme a préstamo, surgió lo de Rosario Central y no lo dudé. Creo que fue una gran decisión, fue un año donde tuvimos Copa Libertadores, llegamos a la final de Copa Argentina, y eso me abrió las puertas para tener esta oportunidad en Morelia, que siento que la he aprovechado bien, de buena manera, y contento por cómo va todo.

¿Estando allá sos de mirar fútbol mexicano o te interesa más el de Uruguay, Argentina o de Europa?
- Miro todo, trato de, cuando hay un partido que es interesante, mirar siempre. Estoy pendiente de lo que pasa en el fútbol uruguayo y argentino, cuando surgen partidos emotivos e importantes en Europa trato también de estar pendiente. Uno nació con eso en la sangre, que es el fútbol, y por más que pasen los años, cuando se encuentra con un partido que llama la atención, que es interesante, es inevitable no mirarlo.

¿Qué te acordás de tus inicios en Peñarol?
- Para mí fue un sueño cumplido, toda mi familia hincha de Peñarol. Estuve diez años haciendo juveniles, llegué con 10/11 años y me tocó debutar recién cumplidos los 20. Cumplí muchos de mis sueños y pude compartirlo con familiares, con amigos, esas experiencias maravillosas que me tocaron tanto de salir campeón como de aquel camino de Libertadores que fue la verdad que espectacular, muy emotivo. Fueron cosas que me marcaron y que me alegra muchísimo haberlas vivido. No a cualquiera se le da la oportunidad de nacer hincha de un club y dar una vuelta olímpica ante el tradicional rival, llegar a una final de Libertadores después de tantos años, muchos sueños cumplidos, muchas cosas que pude lograr que me enorgullecen, me ponen feliz de haberlo vivido. Contento por esa carrera que me tocó hacer.

¿Cuánto te marcó el préstamo a Central Español?
- Yo siempre dije que fue uno de los pasos más importantes que di en mi carrera porque al arquero de equipo grande cuesta que le den oportunidades, que confíen en él, y en aquel momento no era la excepción, estaba Juan Castillo, que estaba en un gran nivel, incluso en épocas donde estaba yendo a la Selección. Iba a ser difícil que tuviera mi oportunidad, surgió esa chance de irme a Central Español y no lo dudé porque sabía que tenía que foguearme en Primera División, ver de qué se trataba, si bien tenía buenos procesos de selecciones juveniles y de inferiores en Peñarol, que te van preparando para ese momento, no es lo mismo lo que se juega en Primera a lo que te puede dar un partido de juveniles. Fue una gran decisión, un gran año, nos salvamos del descenso por un punto, que no se premia con una copa ni con un título, pero con aquel grupo de compañeros que tuvimos lo festejamos más que haber salido campeones sin dudas.

¿Qué se te viene a la cabeza cuando pensás en la Libertadores 2011, el recibimiento de la gente y la final con el Santos de Neymar?
- Indudablemente que es un dolor y una espina que todavía la tengo, ojalá que pueda tener la revancha y podamos realmente estar en esos primeros planos con Peñarol, levantando la Copa Libertadores. Se ve difícil porque año tras año se ve que al fútbol uruguayo le cuesta mucho avanzar, llegar a instancias decisivas de copas internacionales... Pero bueno, se logró una vez y creo que puede llegar a darse en algún momento también tanto mi vuelta a Peñarol como soñar con levantar una Copa Libertadores. Son recuerdos maravillosos que se me vienen a la mente, el primer partido en el Centenario lo tengo muy presente, como si hubiera sido ayer, fue una fiesta no sólo en el estadio sino por lo que se vivía en los alrededores, los días previos... Todo el camino de esa Libertadores fue algo soñado, algo maravilloso, que lo tengo muy latente todavía a pesar de que los años pasen. Esa espina de no haber podido ganar la final queda ahí, hubiéramos quedado en la historia grande del club y lamentablemente no se pudo, pero creo que hicimos todo, no tuvimos nada para reprocharnos, el rival juega y con un crack en potencia como era Neymar también, lo lamentable fue no habernos llevado esa pequeña ventaja de local, creo que por lo menos medio a cero tendríamos que haber ganado y ahí creo que empieza a cocinarse todo.

Al año siguiente, en Boca, también jugaste en una final de Libertadores, entrando por Orión. ¿Qué pensaste en ese momento y después del partido cuando no se les dio el título?
- Honestamente, cuando se me da la oportunidad de entrar, en los días previos venía palpando, teniendo el sentimiento de que se me iba a dar la revancha, y efectivamente así fue. Creo que iban 15 minutos de empezado el partido cuando Orión se lesiona, me toca entrar, y pensé "esta es mi revancha, mi oportunidad, se va a dar a mi favor", y bueno, lamentablemente no fue, tuvimos algunos errores en la segunda parte que nos costaron goles y también creo que el no haber logrado una ventaja en La Bombonera, que fue empate 1 a 1, es importante. Cuando vas a definir de visita, llevar por lo menos medio gol para la vuelta es muy importante, y al igual que con Peñarol nos tocó llegar con un empate, eso también fue determinante. El sabor amargo de no poder levantar esa Copa Libertadores... En dos ocasiones la tuve tan cerca y se escapó, seguramente la tercera será la vencida.

¿Cómo viviste el Mundo Boca desde adentro?
- Se vive muy intenso todo, estás permanentemente bajo la lupa tanto en los entrenamientos como fuera en el día a día, vas a un restaurante o a cualquier lado y en la calle siempre estás observado y bajo la lupa, y las cosas que sucedan tanto dentro como fuera de la cancha se hacen muchísimo más grandes. De lo que me tocó vivir ahí dentro te puedo decir que es un ambiente totalmente normal, un vestuario tranquilo también, al igual que todos, pero todo se dimensiona muchísimo más por el hecho de que es Boca, que cualquier noticia, por más pequeña que sea, la quieran levantar para tratar de vender porque la gran mayoría del pueblo argentino es hincha de Boca. Creo que vende muchísimo cuando hay alguna noticia o algo para hacer polémica, pero más allá de eso uno internamente lo vive normal, como jugador de cualquier equipo pero sabiendo que tenés la responsabilidad de defender a un equipo grande, como lo es Boca, con su gran historia, su gran presión de tener que salir a ganar cada partido, pero lejos de eso todo se vivía muy normal. Los periodistas buscaban algo donde no lo había.

Se generó cierta polémica por tu salida a Vélez pero Riquelme, antes de que te fueras, dijo que se equivocaban en no renovarte porque con vos tenían arquero por diez años. ¿Cómo fue el tiempo con Román?
- Hoy en día retrocedo, miro tiempo atrás, y veo que tuve errores en lo personal. Creo que cuando me fui de Boca mi mayor error fue el no haber salido a hablar, el no haber contado las cosas como fueron, entonces di pie, di lugar a que cada quien se defendiera de la manera que quisiera y ensuciando a quien sea, que en ese caso era a mi persona. Fue un momento donde estuve, luego de la Libertadores, un mes sin contrato. Angelici estaba de vacaciones y quien estaba al frente del club era Requejo, tuve más de 3/4 reuniones y me decía que querían contar conmigo pero que no había plata; con mi sueldo te puedo garantizar que me convenía más volverme a Peñarol que la renovación en Boca. El mes de mis vacaciones estuve sin contrato, cuando vuelvo a Boca el primer día no sabía si presentarme o no porque era jugador libre, me acuerdo que me presenté en Ezeiza y no entrené por razones obvias, porque uno sin contrato queda expuesto a cualquier lesión y ya después es difícil que te tomen en algún club. Después de esa práctica, que no entrené, empezaron a haber algunas cuestiones de por qué no había entrenado, qué había pasado, a lo que Vélez se enteró de esa situación y enseguida se pusieron en contacto conmigo y esa misma tarde me ofrecieron muchísimas cosas, todo lo que de repente se decía que Boca no quería ofrecerme Vélez en una tarde me lo resolvió, con la posibilidad de firmar un contrato por tres años, de comprarme el pase y de poder llegar a ser el arquero titular también, cuando Falcioni, en aquel entonces, me había dicho que Orión, cuando volviera, iba a ser el arquero titular. Hubieron muchas cuestiones ahí que yo tendría que haber salido a aclarar, no las aclaré y quizás se ensució un poco mi imagen y mi salida de Boca, pero uno está tranquilo porque, al final de cuentas, en ese semestre que llego a Vélez tengo la oportunidad de salir campeón nuevamente. Contento con las decisiones que he tomado, no así con las formas, quizás tendría que haberme defendido de otra manera. Y Román fue una de las personas que más me bancó, por decirlo de alguna manera, tirando aquella bomba de que conmigo tenían arquero por diez años, pero tampoco sirvió de mucho porque Angelici no estaba en el país, el que estaba era Requejo y no me dieron la importancia que yo pensé que podía llegar a tener con el tema de mi renovación, entonces di un paso al costado, surgió la oportunidad de Vélez, que me hicieron sentir importante, me hicieron sentir querido y allá fui.

Sabés lo que se juega Boca en las próximas horas, en una final histórica contra River. ¿Qué se habla de esto en México? ¿Vas a ver el partido?
- Si, por supuesto que si, ese partido es imperdible. Va a ser histórico un Boca - River, final de Libertadores, acá también se vive de buena manera, hubo quizás más fanatismo del que yo esperaba o conocía, mucha gente, hasta vecinos que pensás que no tenían nada que ver con el fútbol, venían a comentarme de la final, de lo que hay en juego, de cómo se vive, me preguntaban a qué hora es, si lo voy a mirar, y la verdad que despertó interés en muchísimas personas que desconocías que tenían esas ganas y ese deseo de fútbol sudamericano. Es una final que la va a estar viendo el mundo entero.

La gente de Vélez te recuerda con mucho cariño. ¿Vos cómo definís tu paso por el club?
- Fue un paso en mi carrera del que no me arrepiento de nada, tanto yo como mi familia fuimos muy felices en esos dos años y medio, tres años que estuvimos en Vélez, logrando cosas importantes, levantando copas, dando vueltas olímpicas, fue un período muy agradable, muy lindo, de compañeros excelentes, de una dirigencia que nos trató siempre de muy buena manera hasta que cambió faltando seis meses de mi contrato, que asumió Gámez, y creo que ahí empezó un poco el revuelo en Vélez, pero el tiempo que estuvimos ahí la pasamos muy bien, fuimos muy felices y tengo el mejor recuerdo de la banda de Liniers.

¿Cuánto aprendiste de Gareca?
- Muchísimo, de verdad, tanto el Tigre como su cuerpo técnico son personas excelentes y creo que por esa razón es que le va bien tanto en la vida como en lo profesional. Si tengo que calificarlos de alguna manera lo que me surge es que son excelentes personas y que por eso han logrado los éxitos que han conseguido a lo largo de este tiempo, y no tengo dudas de que seguirán por más porque son gente ambiciosa, en el buen sentido, en el trabajo, de logros deportivos, y creo que eso es importante para mantenerse vigente y con las ganas de seguir haciendo cosas buenas e importantes en el fútbol.

¿Cuánto disfrutaste jugar en Rosario Central, en el Gigante, y estar tan cerca de la gloria en la Libertadores y en la Copa Argentina?
- Fue un año muy bueno, tengo recuerdos maravillosos tanto del club como de esa hermosa ciudad, que vive tan pasionalmente el tema del fútbol, nos trataron con mucho cariño también. Lamentablemente se nos escapa la final de Copa Argentina, aquel partido con River, y esa Libertadores que íbamos camino a hacer cosas importantes, pero bueno, nos topamos con el campeón que era nada más y nada menos que Atlético Nacional, que tenía un gran equipo. Un gran recuerdo, totalmente diferente a lo que me había tocado quizás en Vélez, la pasión con la que vive la gente en esa ciudad es en pocos lados, y al ser chica adonde vayas se respira y se habla de fútbol, sea de Central o de Newell's, se vive muy intensamente el tema futbolístico, uno no está por fuera de eso y lo hacen partícipe de cualquier charla, ya sea de almacén, bar, restaurante o el lugar que sea, es fútbol, así que una linda experiencia. Lamentablemente no se pudo decorar con una copa y una vuelta olímpica como hubiera querido.

En la serie con Atlético Nacional quedan dos cosas marcadas: la figura de Franco Armani y el grito de gol en tu cara. ¿Qué pensabas en ese momento sobre esto?
- Creo que el Franco Armani que vemos hoy en día hubiera sido totalmente diferente si no hubiera salido campeón de esa Copa Libertadores, si lo hubiéramos dejado nosotros afuera a Atlético Nacional quizás no hubiera tenido la trascendencia que tuvo, porque a partir de salir campeón es que se empieza a hablar y a nombrar a Armani, ahí empieza a tejerse todo. Indudablemente es un gran arquero, eso está por fuera de todo, pero el fútbol necesita a veces estas cosas, estos enviones y las oportunidades que te da el poder ser campeón, y creo que lo ha aprovechado de muy buena manera. Es un excelente arquero y creo que merece todo lo bueno que le está pasando. Después, el tema fue con Berrío, el jugador de Atlético Nacional. Durante todo el partido nos estuvimos insultando. Yo hice un montón de tiempo, teníamos un jugador expulsado y se había puesto el partido cuesta arriba, hice lo que hace cualquier arquero o cualquier jugador cuando te ves en dificultades, tratar de buscar tiempo acá, allá y en cualquiera de las jugadas, entonces en cada una venía un jugador de Atlético Nacional a insultarme y yo lo insultaba. Berrío estaba en todas, insulto va, insulto viene y tiene el desahogo del gol en la hora y lo que se le vino a la mente fue festejarme el gol en la cara, je. Para mí, honestamente, podría haberme escupido o hecho cualquier cosa pero el mayor golpe fue el gol en la hora, faltando tan poco, y más allá de lo que me podría haber hecho el golpe más duro fue la descalificación. Quedé en un estado de shock, nublado, de amargura y de tristeza por la situación que nos tocaba vivir, habíamos aguantado un partido dificilísimo ante un rival que era el rival a vencer en aquel momento y se nos escapó en la hora, por eso también el desahogo de él de gritarme el gol. Pero quedó ahí. En el momento él acusó que yo había hecho actos racistas pero no fue así, cuando salí a hablar a la prensa le decía que me denuncie o que haga lo que tenga que hacer pero que no tenía manera de justificar nada, yo estaba muy tranquilo y seguro de lo que había dicho porque era el momento de la Confederación y de la FIFA donde estaban muy estrictos con el tema del racismo, entonces no se me ocurrió ni se me pasó por mi mente tratar de tocar ese tema, sí nos insultamos todo el partido y cuando llegó el gol se desató.

Hablando de tu presente, ¿es positivo o negativo tener que definir la clasificación contra el líder Cruz Azul? Y, en caso de que salgan las cosas bien, ¿sentís que este antecedente puede servir de cara a un hipotético cruce en la Liguilla?
- Si, obviamente nos toca el rival más duro, el primero, el super líder, y eso ya dice muchísimo, es un Cruz Azul que creo que ha encontrado un estilo, un rumbo, una manera de jugar, se ha hecho muy fuerte más que nada de local, de visita le cuesta un poco, pero sabemos también que, si bien están primeros en el torneo, tienen sus dificultades y sus falencias a la hora de tener que salir a buscar partidos de visita. Trataremos de hacernos fuerte porque de local así lo sentimos, hemos hecho pesar la localía a lo largo de este torneo y creo que es una linda oportunidad para medirnos ante el equipo del que todos hablan, ver en qué nivel estamos, y de poder conquistar ese pase a la Liguilla seguramente nos toque enfrentarnos nuevamente con Cruz Azul. Estamos muy confiados, felices de tener la oportunidad en nuestras manos de poder llegar a la última fecha, de definirlo y que dependa de nosotros, eso es importante y habla de la buena campaña que hemos hecho, así que trataremos de no dejar pasar esta oportunidad, de abrazarla, de agarrarla con todo, poder sumar de a tres y meternos de lleno a la Liguilla.

Con respecto a Uruguay, que lo tiene a Muslera, Campaña y Silva pero que también tiene futuro con, por ejemplo, Dawson e Israel, ¿alguna vez hablaste con Tabárez? ¿Le cerrás la puerta o tenés ilusión de ser llamado?
- No tuve nunca la oportunidad de tener alguna conversación mano a mano con el "Maestro", es algo que anhelo, que deseo con todas mis ganas el hecho de la Selección, es algo que hace muchos años que lo tengo como objetivo principal y día tras día entreno pensando en que esa oportunidad me pueda llegar. Lamentablemente no se me ha dado, hay arqueros que lo han hecho muy bien, el caso de "Nando" Muslera ha sido infalible, ahora le ha tocado estar afuera por lesión pero casi no ha tenido ausencias, pero sí han dado oportunidades, más allá de lo que sea el puesto de titular, que para mí no hay otro que pueda estar a la altura de lo que es y viene haciendo Muslera, pero han pasado más de 8 o 9 arqueros y nunca me llegó esa oportunidad y todavía sigo con el sueño, con la ilusión y la esperanza de que me llegue. Hay arqueros que están sonando, el caso de Kevin (Dawson), que tuvo un gran torneo. Son cosas que me causan dolor, porque en 2011 fui el mejor arquero del torneo, campeón uruguayo después de siete años, finalista de Libertadores, y tampoco me llegó esa convocatoria, entonces miro y cuando se hablan de los méritos de los que están surgiendo ahora, como el caso de Kevin, que es un gran arquero y lo conozco, somos amigos, a veces me da un poco de dolor, bronca o amargura, porque son cosas por las que también pasé, experiencias que ya las viví y no me llegó en su momento. Trataremos de seguir peleándola, luchándola, para que se pueda llegar a dar esa oportunidad en algún momento.

A Bengoechea lo criticaron por el estilo "a la uruguaya" que tiene Alianza Lima pero él reivindicó lo que han hecho Peñarol, Nacional y la Selección. ¿Qué es jugar "a la uruguaya" y por qué hay calidad por todo el mundo siendo tres millones?
- Jugar "a la uruguaya" es mirar las vitrinas tanto de Peñarol, Nacional y la Selección y ver un montón de copas por todos lados, ya sean de América, del mundo, y creo que te sobran los dedos de una mano contando los equipos de América que han logrado Copa América, Copa del Mundo, entonces creo que el periodista, un poco falto de respeto, buscó polémica, protagonismo, y con mucha altura le contestó Pablo Javier (Bengoechea) y nos volvimos todos locos (risas), es la respuesta que le quisimos dar todos. Cada uno puede expresarse y buscar la manera para llamar la atención, creo que lo que buscaba ese periodista era eso, polemizar y que se hable de él como se está hablando, al fin y al cabo cumple su objetivo, que todo el mundo hable de él y que le hizo decir lo que dijo a Bengoechea, entonces creo que cumple con su objetivo, pero por otro lado, como uruguayo, todos nos re calentamos, pero orgullosos de lo que ha logrado el fútbol uruguayo a nivel mundial.

Si bien tenés contrato con Morelia y se juegan cosas importantes, ¿soñás con la posibilidad de atajar en Europa, de volver a Peñarol o al fútbol argentino?
- Honestamente, antes de llegar al fútbol mexicano uno de mis objetivos era llegar al fútbol mexicano, precisamente. Hoy estoy acá, disfruto mucho de este fútbol y yo siento que es muy competitivo, todos los equipos tienen cuatro o cinco jugadores de selección; en este caso, Morelia tuvo cuatro convocados a las selecciones de Chile, Perú, Ecuador... Y así todos los equipos. Creo que hay un gran nivel, una alta competencia, la Liga es muy atractiva, y en lo personal, en lo que a mi puesto le compete, el arquero en el fútbol mexicano es una de las ligas donde más activo está, ya sea porque se patea mucho de todos lados y también que te hacen partícipe todo el tiempo porque se juega con el arquero como si fuera un jugador más, entonces, para el arquero, es una liga de las más atractivas del mundo por esto que te comento, hay lugares y zonas de 2.000/2.500 metros de altura, entonces te buscan, te patean y te hacen estar activo todo el tiempo, y cuando tu equipo la tiene, de repente, de mitad de cancha buscan el pase hacia atrás con el arquero y así todo el tiempo. Creo que son 90/95 minutos donde tenés mucha actividad y estás permanentemente en juego. El tema de ir a jugar a Europa no me quita el sueño, si surgiera la posibilidad algún día de un equipo que sea interesante obviamente que uno, como gente del fútbol, la evaluaría, siempre el fútbol europeo es muy seductor. Ya me tocó oportunidades estando en Vélez de haber podido ir a algún equipo menor de la Liga de España, pero la verdad en aquel entonces no me interesó y priorizamos otras cosas, no es algo que me quite el sueño. Aquí estamos muy bien, si pasan los años y seguimos acá, el último objetivo será poder vestir nuevamente la camiseta de Peñarol y poder tener esa revancha que comentaba de Libertadores.


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