ENTREVISTAS | HORACIO ORZÁN

Horacio Orzán, jugador de Mushuc Runa, y un mano a mano imperdible: sus inicios, la motivación de volver a jugar en Ecuador y el año con Sarmiento de Resistencia.


¿Cómo es un día en tu vida?
- Estamos viendo la posibilidad, analizando con mi representante y la familia. Si se da, como nosotros pretendemos, puede ser que vayamos, y sino nos quedaremos en Resistencia, que tenemos un gran desafío con Sarmiento también, que es mi casa. Hoy entrenamos un rato y ahora el fin de semana a disfrutar de la familia y pasar el rato que se pueda, porque ya después se van acortando los tiempos y pasamos más tiempo concentrados.

¿Qué fútbol sos de mirar? ¿Soñabas o soñás con jugar en Europa?
- Esos son los anhelos y los sueños de todo jugador, pero uno se va dando cuenta hasta donde puede llegar, donde puede desarrollar su carrera, tanto en Primera División como en el ascenso. Gracias a Dios, hasta ahora estoy contento por todas las oportunidades que tuve. Me gusta mirar equipos de buen fútbol, de buen trato de pelota, dinámicos, verticales y con ideas claras de lo que quieren jugar. Siempre mirando las mejores ligas, no tengo una preferida, veo equipos a los que realmente les gusta jugar y de ahí aprendemos mucho nosotros.

¿Cuándo empezó tu vínculo con la pelota y cómo se dio que tus primeros pasos fueran en Juventud de Las Piedras de Uruguay?
- Desde que tengo uso de razón siempre jugué a la pelota, no hice otra cosa. Lo de Uruguay se dio por esas cosas de la vida, yo estaba en Rosario y salió la posibilidad de ir allá, a una prueba en un equipo que estaba en la B en su momento, y ahí no dudé, vi una puerta y me tocó estar allá, jugar en Primera y pasar cosas muy buenas. Crecí mucho en lo profesional, aprendí cómo dar los primeros pasos en el fútbol profesional en la Primera División de Uruguay.

Viviste mucho tiempo en Chaco y te fuiste de Rosario al interior de Uruguay. ¿Qué diferencias y similitudes encontraste en la calidad de vida?
- Había muchas diferencias. En ese momento todos vivíamos en Montevideo, que es la capital, una ciudad linda, muy hermosa para vivir, y fueron cuatro años que estuve muy lindos, me tocó viajar a jugar un torneo internacional en Italia, Viareggio, y muchas cosas de mi vida que no pensaba, que pasaron tan rápido como pasa en el fútbol, de un momento a otro, como me pasó cuando me fui a Newell's, que me encontré disfrutando momentos únicos que solamente el fútbol te los regala.

¿Te costó tomar la decisión de ir a esta prueba sabiendo que tenías que dejar a la familia?
- Si, cuesta irse, pero enseguida te adaptás. Yo tenía una idea clara y un sueño, y quería ir hasta el final. Cuando venía de vacaciones me costaba los primeros días pero después ya tenía una meta clara, iba atrás de eso, y hasta el día de hoy es así.

Después de tus inicios en Uruguay estuviste un tiempo en Comercio y fuiste a Newell's. ¿Cómo definirías tu paso por el club siendo campeón y dirigido por el "Tata" Martino?
- La verdad que es de lo mejor que me pasó por conseguir un título, por jugar Copa Libertadores, compartir plantel con grandes jugadores... Eso a mí me hizo crecer demasiado en el fútbol, fueron tres años muy buenos y me fui a jugar en Tigre a préstamo, después a Ecuador, que ahí la pasé muy bien a pesar de una lesión que tuve, y eso me hizo crecer también.

¿Qué significó salir con más madurez para jugar en Ecuador y cuánto te afectó que la experiencia lamentablemente se terminara antes por la lesión que tuviste?
- La decisión no es fácil porque estaba un poco lejos del país pero con la familia tomamos una decisión convencidos, el técnico también era de Argentina y eso me ayudó mucho porque te da un respaldo y una tranquilidad de que vayas a jugar, a dar una mano al equipo, un equipo muy bueno, que entra a la Sudamericana, y eso también a uno lo motiva, jugar copas internacionales, porque son experiencias únicas. Después, las lesiones, uno cuando entra a la cancha está expuesto a esas cosas y me tocó pasarlas, quedaban seis meses de contrato, mi recuperación no llegó antes, cumplí mi contrato y me tocó buscar otros horizontes, y ahí fue donde Sarmiento me abrió las puertas.

La estadística marca que de 38 extranjeros que jugarán esta temporada en Ecuador, 25 son argentinos. Conociendo ese país y su fútbol, ¿qué tan distintos son al nuestro y cuánto influye la altura?
- Por ahí es un poco de ventaja deportiva, quieras o no, la altura. Quito y Guayaquil, por su humedad y calor intenso, hacen sus diferencias, pero uno se tiene que adaptar. Nosotros tratábamos de aprovechar lo nuestro y de hacer grandes partidos cuando nos tocaba jugar en condiciones a las que por ahí no estábamos acostumbrados. Van muchos argentinos porque es un fútbol donde la mayoría de los que van juegan copas internacionales y eso es una vidriera que te sirve, un fútbol que se está organizando bien por las posibilidades que tuve de hablar con los dirigentes de los clubes que me llamaron, y no deja de ser un fútbol organizado en lo económico, que eso a la hora de analizarlo suma, juega a favor de la decisión. También convengamos que van muchos jugadores del ascenso que tienen la posibilidad de jugar en Primera División.

¿Qué conocés del Mushuc Runa?
- No conozco mucho, cuando estuve allá lo enfrenté dos veces. Por lo que me comentaron están armando un plantel manteniendo la base y quieren aspirar a hacer grandes cosas tanto en lo local como en lo internacional, y se están organizando muy bien. Estoy esperando a que realmente estén seguros de si voy o no para hablar del club, por ahora estoy en Sarmiento, acá arranqué la pretemporada y por ahora me quedo, estamos esperando hasta lo último.

Compartiste plantel con Alejandro Rébola en Tigre y podrías volver a hacerlo ahora en Ecuador. ¿Hablaste con él?
- Compartimos seis meses en Tigre y seguramente le va a ir bien porque es un muy buen jugador, pero no hablé. Todavía no cerré mi decisión y no puedo empezar a hablar de supuestos hasta que realmente esté allá.

Mushuc Runa significa "Hombre Nuevo". ¿Te sentirías de esa forma si se te da la posibilidad de salir nuevamente del país?
- Siempre trabajé de la misma manera en todos los clubes y eso me llevó a estar en grandes clubes. Por una decisión mía de apostar a lo deportivo el año pasado me quedé en Sarmiento cuando tenía para ir a varios clubes de la B Nacional, yo trabajo siempre de la misma manera, con la misma actitud y profesionalismo, y se que eso me va a sacar adelante. Si me toca ir o no, adonde me toque, siempre me entrego al máximo, y con fe las cosas salen de la mejor manera. 

Lo de Sarmiento en 2018 fue muy bueno, sobre todo en Copa Argentina. ¿Lo esperabas? ¿Por qué creés que llegaron tan lejos?
- No esperábamos llegar tan lejos en la Copa Argentina pero sí sabíamos que podíamos hacer buenas presentaciones por la forma de juego y por los jugadores que tenemos, que muchos tienen experiencia en Primera. Contento, jugamos un partido muy lindo, uno de los más importantes que jugó el club, hasta ahora, y disfrutamos un montón eso, pero ahora nos enfocamos este año en el Federal, que queremos hacer una gran presentación y es lo que nos va a llevar a seguir creciendo futbolística y deportivamente, más allá de que también jugamos la Copa Argentina otra vez. Fueron momentos y meses muy lindos los que vivimos porque todo el mundo hablaba de Sarmiento por los batacazos que dimos.

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