ENTREVISTAS | CARLOS FONDACARO

Carlos Fondacaro, jugador de Desamparados de San Juan, y un mano a mano imperdible: su golazo viral y el Federal A, los inicios en Boca, el paso por Atlético Tucumán y la experiencia en Grecia y Finlandia.



¿Cómo es un día en tu vida?

- Si entrenamos a la tarde me levanto a la mañana, desayuno con la familia, almorzamos, se duerme una siesta y arranco el entrenamiento. A la noche vengo, vuelvo a tomar mates con la familia, se cena y se prepara para el otro día hacer lo mismo.

¿Sos de mirar fútbol o de dedicarte a otra cosa fuera de lo laboral?
- Uno siempre trata de mirar, mirando se aprende y uno trata de estar, fuera del entrenamiento, ligado al fútbol, mirándolo y aprendiendo, hablando con amigos, colegas, sobre la jugada que hizo tal jugador y esas cosas.

¿Qué es lo que más te gusta mirar?
- Me gusta el fútbol en general, así que partido que haya trato de mirarlo, o los resúmenes. Se comenta que hay un gol y lo googleás, entrás a YouTube y lo mirás.

Hablando del presente, ¿qué significa para Desamparados arrancar con el pie derecho en esta nueva fase del Federal y marcando el gol que le convertiste a Maipú?
- Contentos porque siempre es importante, en el comienzo del torneo, el primer partido ganar, y también es lindo cuando uno puede convertir y ayudar al equipo. Uno está tranquilo porque siempre trabaja para eso y por suerte se vienen dando las cosas, ahora más que nunca a no aflojar y a seguir trabajando para tratar de ayudar al equipo desde el lugar que me toque.

¿Esperabas tamaña repercusión de lo que fue tu gol?
- No, la verdad que no. Todos mis amigos, familia, me están diciendo que se hizo viral, algunos periodistas también, así que a uno lo pone muy contento porque ve el fruto de su trabajo, de su esfuerzo.

Muchos te recuerdan por lo que fue tu paso por Boca. ¿Qué te acordás de tus inicios en Renato Cesarini y de tu llegada al club?
- Fue una experiencia muy linda, uno estando en Renato nunca se imagina, sueña pero nunca se imagina pasar por lo que me tocó pasar a mí, tiene esa ilusión pero a veces lo ve tan lejos... La verdad que pasaron muchos técnicos que me han enseñado mucho y super agradecido de todos, desde Renato, Alianza, Boca, que he compartido plantel con técnicos importantes, y uno aprende todos los días, no sólo del ámbito del fútbol, de la vida también te van guiando. Uno tiene los mejores recuerdos, en general, de toda la gente que ha estado atrás de uno explicándole, en cada reto, para quedar en el camino correcto.

¿Cómo fue para vos, siendo tan joven, haber llegado al Mundo Boca?
- Cuando me dijeron que me iba a quedar no lo podía creer. Anteriormente, una semana antes, la categoría 87 de Boca había ido a jugar a Rosario Central justo, yo fui con un representante a ver el partido, veía a los jugadores y decía "acá no puedo jugar", había muchos jugadores importantes que hoy están jugando, y a la semana me llaman para que vaya a hacer una prueba a Buenos Aires, y por suerte me fue bien. Ahí arranqué en la pensión, de muy chico, con un camino difícil y lindo a la vez. Los chicos que se van tan jóvenes maduran rápido, uno maneja plata a los quince años y hoy un chico "normal" no lo hace, entonces son cosas lindas que a uno le ha enseñado. He estado en la pensión, me levantaba, veía La Bombonera y no me imaginé nunca que iba a jugar, pero estaba, por dentro, convencido, y decía "en algún momento tengo que jugar ahí adentro". Por suerte se me ha dado.

Has pasado por varios técnicos en Boca. La Volpe, Russo, Ischia, ¿alguno te dejó más?
- A ver... Yo creo que he aprendido de todos, siempre trato de sacar de todos los técnicos, agarrar lo mejor de cada uno, pero yo creo que con Ischia, que me dio la oportunidad de debutar y sentir esa sensación de esa gente, en ese estadio, con la confianza que me ha generado el técnico para que pueda debutar y tener esa tranquilidad... En ese partido que me tocó debutar lo hicimos varios chicos y le hemos ganado 4 a 0 al último campeón de la Libertadores, entonces creo que fue algo muy lindo y rescato eso.

Después de Boca jugaste en Tigre, Atlético Tucumán y Patronato. ¿En cuál sentís que te pudiste desempeñar mejor?
- La verdad que fue una linda experiencia en Tigre con Diego Cagna y con Ricardo (Caruso Lombardi), los primeros partidos con Cagna me costaron más y con Caruso creo que he jugado más, pero la gente me ha tratado muy bien, dirigentes y cuerpo técnico. Después, en Atlético Tucumán, en ese año con Quique Hrabina como técnico, fue uno de mis mejores años jugando de lateral por izquierda, me han hecho sentir muy cómodo y creo que fueron seis meses muy buenos hasta que me tocó lesionarme contra Patronato. Me fue bien y la gente me lo hacía notar en la cancha, y a uno lo pone contento eso. Y en Patronato también, con la dupla Medero-Marini he arrancado jugando, en el torneo no nos fue tan bien pero fue una linda experiencia. Uno aprende de todo lo que ha vivido y trata de, hoy, poner todo ese aprendizaje en el club que me toca estar, Desamparados, y de hacer las cosas lo mejor posible.

Las realidades de esos tres clubes cambiaron en estos años, pero hablás del reconocimiento de la gente de Atlético y eso se sostiene. ¿Cómo vivías los recibimientos?
- La gente es muy eufórica, tanto la de Atlético como la de San Martín lo vive mucho y es lindo cuando a uno le va bien, cuando la pasa mal es más complicado pero por suerte me ha tocado pasarla bien y gracias a Dios la gente me lo hizo notar. Se vive mucho el fútbol en Tucumán, fue una muy linda experiencia.

¿Cómo fueron las experiencias en el fútbol de Grecia y en el de Finlandia?
- Conocer otras culturas y otros idiomas a uno le abre la cabeza, es una experiencia muy linda. Me ha tocado ir a Grecia por medio de un representante que me dijo que había un club que estaba interesado, lo hemos hablado con la familia en su momento, tenía la posibilidad en Argentina de ir a Huracán o a Ferro y decidí ir a Grecia. La llegada fue muy linda, estuve seis meses, donde me tocó una lesión que me ha complicado por dos o tres meses y después volví a jugar, tuvimos un amistoso con un equipo de Finlandia, hablé con el técnico, que se había interesado en mí, me preguntó si me interesaba ir a jugar, lo hablé con mi representante y le dije que me había gustado la propuesta, así fue como llegué.

¿Cómo te adaptaste a todos los cambios en esos dos países?
- Al principio uno que no está acostumbrado lo siente raro, pero con el transcurso de los días los compañeros, los dirigentes, lo hacen sentir cómodo a uno y se va adaptando rápido, en el tema del idioma me ha costado al principio pero lo he agarrado enseguida y por suerte me he adaptado bien y me he sentido cómodo en los dos países que me ha tocado estar.

Volviste al país para jugar en el ascenso. ¿Esperabas esto después de tu paso por el fútbol de Europa?
- La verdad que cuando llegué se me ha complicado porque vine a Argentina sin el TMS, mi representante me había dicho que estaba la gente de Gimnasia de La Plata interesada y había salido en varios lados la información, pero no se pudo dar porque no tenía el TMS y se me complicaba jugar, así que tuve que estar un tiempo sin actividad. Por suerte la gente de Tiro Federal me abrió las puertas y pude volver a jugar. Obviamente que no es lo que uno quiere, pero me tocó pasar por Tiro y agradecido a la gente. Después, me tocó Independiente de Neuquén, que fue una linda experiencia, donde también me han tratado muy bien gracias a Dios, y después me tocó ir a Unión Aconquija, que no fue una experiencia linda, me tuve que ir porque no había los recursos para encaminar un torneo, viajes incómodos, sin comida...

Y ahora en Desamparados imagino que te sentirás cómodo, importante para el equipo.
- Si, es uno de los clubes más grandes de la categoría, tanto por su gente como por los dirigentes y el cuerpo técnico, por cómo trabajan. Uno acá se siente cómodo, pero siempre quiere seguir creciendo, y soy consciente que, a mi edad, tengo que hacer las cosas bien en Desamparados para seguir creciendo, y eso también implica el trabajo tanto de dirigentes, cuerpo técnico y de mis compañeros.

¿Qué soñás a futuro?
- Uno siempre trabaja para seguir creciendo. Hoy la expectativa está acá, en Desamparados, en tratar de hacer un buen torneo, ayudar al equipo de la parte que me toque, pelear ahí arriba, como queremos todos. Los objetivos son claros. Uno, a esta edad, todavía puede soñar, pero el sueño se acompaña con trabajo, así que trabajo todos los días para seguir creciendo y subir de categoría.

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