ENTREVISTAS | IGNACIO VARELA

Ignacio Varela, jugador del Sliema Wanderers, y un mano a mano imperdible: la vida en Malta, sus años en el ascenso, pasar de la Serie D de Italia a la Premier League de Croacia, el éxito en Floriana y más.


¿Cómo es un día en tu vida?
- Es muy tranquilo, me levanto medianamente temprano, 9 de la mañana, desayuno y depende, voy al gimnasio a la mañana, salgo a caminar, a pasear con mi novia, después, al mediodía, ya estoy en casa, almorzamos, y a la tarde se entrena porque en Malta hay muchos chicos de acá que trabajan, entonces tenemos que entrenar a la tarde, tipo 4, tres horas en el club, aprovechamos al máximo ese tiempo para entrenarnos bien y después, tipo 6/7 de la tarde, volvemos a casa y veo qué hacer, pero sinceramente esa es mi vida. Me dedico cien por ciento al fútbol, es así.

No todos los jugadores tienen la posibilidad de vivir del fútbol. ¿De qué trabajan además tus compañeros?
- Mirá, la mayoría de los que tienen otro trabajo son los malteces, es muy común que tengan otro trabajo a no ser que sean los jugadores de la Selección, los profesionales, que se dedican al cien por cien. Los otros son semi-profesionales, a la mañana trabajan y a la tarde están con el equipo. La mayoría trabajan en bancos, oficinas, nada a lo que estemos habituados nosotros, los argentinos, como un desgaste físico, por decirte levantar basura. Por más que sea un trabajo digno físicamente te desgasta, acá sinceramente es una isla, tienen otra mentalidad, están muy tranquilos, entonces no tienen necesidades. Son buena gente, más allá de que estés en su país nunca te sacan cara de que estés de visitante, que es feo. Gracias a Dios hace tres años estoy acá y me incorporé bien a esta cultura.

¿Sentís que ya te adaptaste por completo a la cultura de Malta?
- Mirá, yo me fui en el año 2015 de mi casa con el objetivo de no volver para atrás, de seguir avanzando. Gracias a Dios se me dio primero en Colombia, luego en Italia, que ahí conocí a mi actual novia, y de ahí empecé mi camino, pasé a Serie A de Croacia, inimaginable, no lo pensaba de una Serie D a una Serie A... Fue un lindo cambio y me tuve que ir acostumbrando. Mis viejos me dicen "acá estamos nosotros pero no tenés nada que hacer vos, tuviste que ir a buscar tu objetivo". Sinceramente, si yo me quedaba en Argentina, en el ascenso, tenía que irme a buscar otro trabajo si no jugase en divisiones más altas, pero gracias a Dios en Europa se me abrieron muchas puertas, mi representante tiene muchos contactos, y después depende de que uno quiera sacarle provecho a cada club en el que esté.

¿Cómo ves lo que pasa en Argentina estando en Malta?
- Continuamente hablo con mi papá, mi mamá, mis amigos, y uno no deja de pensar en la crisis, la economía, y más allá de que esté afuera me afecta mentalmente, decís "ojalá pudiera tener más plata y traerme a todos para acá", y no es posible, pero yo se que están bien, no la pasan mal pero todo eso siempre un poco influye. Malta es otra realidad, es una isla donde están bien, no tienen problemas económicos. Italia si, están bien pero se asemeja un poco a Argentina, aunque no hay crisis. Algo que te va a costar hoy un euro al año te va a salir un euro, en Argentina capaz lo que compres a cien pesos mañana te va a salir ciento cincuenta, esos desniveles, esa inflación acá en Europa no se siente, no está o no la ves a largo plazo. Veo las noticias, vos decís "son todas amarguras", pero es la realidad, hay que saberla y enterarse de todo porque está tu familia, tus amigos, yo soy de ahí y siempre voy a ser de ahí, pero bueno, mi mente ahora está en Europa, en dos meses voy a ser papá y lo voy a criar en Europa. Es lo que me tocó y quiero un futuro mejor.

¿Qué fútbol sos de mirar estando allá?
- El fútbol argentino lo sigo cada tanto, quien va primero, quienes juegan, pero me gusta mucho el fútbol italiano, miro mucho, desde que me fui de Italia me empeciné con ver fútbol italiano, los técnicos italianos son unos "rompebolas" pero tácticamente te enseñan a ser todo lo que sos adentro de la cancha, son los que más saben en ese sentido de táctica. Después miro a veces el fútbol alemán, pero mayormente el italiano. El argentino lo sigo, tengo algunos conocidos que juegan, pero sinceramente me incliné más por el fútbol europeo.

En Argentina solo has jugado en clubes de ascenso. ¿Hay alguno que te haya marcado más que otro? ¿Tenés la ilusión de volver y jugar en Primera?
- Un equipo por el cual me encariñé fue el último en el que estuve, Sacachispas. Estuve en la C, me encariñé mucho, no nos fue dentro de todo bien pero personalmente si, la gente muy buena, los compañeros bárbaros, y fue el último paso mío por Argentina, muy contento. Agradezco el torneo que estuve, fue el despegue mío, por lo que me pude ir primero a Colombia y después seguí. Ojalá me llamara un equipo de la Primera División, si me llaman no descarto la chance de poder jugar, de tener el sueño.

¿Cómo se dio tu salida a Colombia y qué significó esa primera experiencia internacional más allá de que era a otro equipo de ascenso?
- El paso a Colombia se dio porque me contactó un representante por Facebook, y yo en ese momento no le creía nada porque por internet capaz te están hablando y no sabés quién es. A los representantes a veces hay que tomarlos con pinzas, no sabés quién es, adonde vas, si el club te va a pagar... Todo ese tipo de cosas que uno tiene la incertidumbre de donde va a caer. El tipo este se llama Deimer Núñez, que ha jugado también en el ascenso argentino, y él miraba las tablas de goleadores, miraba el fútbol de ascenso, me contactó y de la nada me dice "vamos a hacer una reunión con el director deportivo del Club Llaneros", todo siguió avanzando y yo no le contaba nada a mis viejos, hasta que me dicen "bueno, la semana que viene te mandamos los pasajes", me los mandaron y dije "pa, ma, me voy a Colombia a jugar", así de la nada. El 15 de enero de 2015 me fui a Colombia así, no lo podía creer, agarré mi valija y me fui. Estuve ocho meses y, sin pensarlo ni buscarlo, a través de Facebook, pude comenzar mi carrera en el exterior.

¿Qué tan distinto es el ascenso de Colombia al de Argentina?
- Mirá, es bastante duro, bastante áspero, físicamente son muy duros y a veces se te complica porque venís de un fútbol argentino donde hay jugadores técnicamente buenos pero capaz no tan fuertes, y acá todos corrían y metían, y más al ser extranjero, te venían a buscar más. Siempre me la comía, el ascenso colombiano es bastante fuerte. 

¿Cómo se dio tu llegada a Italia? ¿Fue muy grande el cambio?
- Un representante de Argentina tenía un socio en Italia, argentino también, me contacta, y actualmente es mi representante. Me llama y me dice "salió esta oportunidad para un equipo de Serie D de Italia" y yo, como sea, quería llegar a Italia, a Europa. En agosto más o menos hablé con el equipo de Colombia, todo bien, me dejaron salir, y en septiembre llegué al de Serie D, que se llama Derthona, y el cambio de cultura, idioma, que te encontrás en otro lugar solo, sin saber adonde vas a caer... Pero sinceramente, un lugar espectacular, Italia es mi segunda casa, estuve solo, maduré bastante, tenía que cuidarme, con otra cultura diferente, y Europa te hace crecer de otra forma, te abre la cabeza. Ahí conocí a mi novia y empezó toda la historieta.

Como espectador sos de mirar fútbol italiano. Como futbolista, ¿qué aprendiste allá?
- Aprendí mucho de los técnicos italianos que tuve, tácticamente, posicionarse bien adentro de la cancha, hacen mucho hincapié, a los técnicos italianos les encanta los jugadores argentinos porque hay algo que los italianos capaz no tienen, que es la viveza, si tienen la garra, quieren meter, pero les falta eso que el argentino tiene y a ellos les encanta, también los uruguayos, que te corren hasta afuera de la cancha, sea defensor, delantero o mediocampista, tienen hambre, vienen de otro lugar "sufriendo" a ganarse un mango más a Europa y vos sabés que no te van a dejar pasar una. Eso a los tanos siempre les gustó de los argentinos y a mí me ayudaron, adentro de la cancha tácticamente son los mejores, y estar bien parado dentro de la cancha es lo que más me sirvió para seguir donde estoy ahora, aprendés un montón con ellos sin ninguna duda.

Cuando decidiste ser futbolista no se te pasaba por la cabeza que tu debut en Primera División iba a ser en el fútbol de Croacia, ¿no? 
- Uno nunca pensaba donde iba a seguir su carrera, donde iba a terminar, con un par de botines hasta donde podés llegar, en qué país vas a jugar... Y de Serie D a Serie A fue un paso increíble, que no me lo imaginaba, y un fútbol en el que Croacia en los últimos tres años creció un montón, tiene muy buenos jugadores, muy fuertes, técnicamente me sorprendí porque pensé "gente alta, gente grandota", pero técnicamente muy buenos. Lamentablemente estuve seis meses, viste cómo es el fútbol o los clubes que en seis meses te pagan un sueldo, dos meses, problemas, y no te podés quedar a reclamar la plata. Si yo tuviera la cuenta un poco más llena capaz si tenía ganas de quedarme a reclamarla, pero si me quedo ahí te hacen sufrir, que no te pagan o que te pagan un sueldo cada tres meses, es jodido por ese lado. A los seis meses rescindí, arreglamos lo que teníamos que arreglar y me fui. No me quita nada la experiencia de haber jugado contra el Dinamo Zagreb, Hajduk Split o el Rijeka, equipos espectaculares, en sus estadios con cincuenta mil personas, eso no me lo saca nadie. Pero después decís "uh, jugaste en Serie A de Croacia, ¿pero después cómo comés?". Hay cosas que no se pueden negociar, a veces vas buscando alternativas, decís "juego Serie A en Croacia o capaz me voy a una Serie C o D de Italia pero me están pagando todos los meses". Ese es el camino que uno tiene que pensar.

Si bien muy pocos de los futbolistas de la selección croata jugaron en su liga, ¿vos ya veías el crecimiento del fútbol del país estando allá?
- Si, como estructura están muy bien preparados. Croacia ha pasado tantas cosas muchos años atrás, por la guerra, entonces son gente muy seria, muy trabajadora, y en ese sentido hacen proyectos, no se les puede reprochar nada, han sufrido mucho y lo que es hoy se lo merecen porque es un gran país y hay grandes jugadores. Creo que pueden seguir explotando jugadores porque, primero, es una buena liga, hay tres o cuatro equipos que pelean siempre campeonatos, hay mucha diferencia con los equipos de abajo, entonces a veces desnivela un poco el torneo. Se sabe que vas a jugar contra el Dinamo Zagreb y sinceramente vas a perder por más que pongas todo. Pero en estos últimos años han crecido bastante y van a seguir creciendo, como son, muy trabajadores, respetuosos, van a darle para adelante como a todo.

¿Qué tanto conocías de Malta antes de emigrar y cuales fueron tus primeras impresiones del país hace ya tres años?
- Y... Mi representante, al irme de Croacia, me dice "mirá, puede salir algo de Malta", que era Floriana, pero me dice "te quieren ver". Y vos decís "viniendo de una Serie A de Croacia, Malta... Dale, no soy crack, pero al menos el nivel de Malta un poco más bajo que el de Croacia tendrá que ser". Y bueno, dije "listo, ya está, voy, no tengo problema". Me voy de Croacia a Italia, después diez días a Malta y ahí estaba el presidente Riccardo Gaucci, en su momento el técnico era Giovanni Tedesco, que fue jugador de muchos equipos de Italia, un jugador conocido, estuve diez días ahí haciendo pruebas, quedé y ahí empecé mi aventura con el Floriana. Gracias a Dios el primer año conseguimos la copa maltesa, que nos llevó a la Europa League, y ganamos la Supercopa de Malta.

¿Cómo es el nivel futbolístico y el público de Malta? 
- En ese sentido, Malta bastante atrasado está. O no se. Yo he visto bastantes fotos de años atrás que llevaban un montón de gente y ahora no se, la gente se aburrió de ir a la cancha, a un clásico pueden ir tres mil personas, y yo digo "que me puteen" o "que me alienten", esas cosas que al jugador le gusta. Sin público o con poco público, algo normal acá... Necesitás un incentivo. Los hinchas siempre tiran para adelante, te cantan todo el partido, pero acá es otra cultura. De infraestructura hay tres canchas, una que es el Estadio Nacional, el más grande, que obviamente no se llena y que es de césped, y después hay otras dos canchas que son de césped sintético, que es muy común acá por el tema del clima, por el calor, que sino te lo quema todo al pasto. Una cancha de sintético ya estaba, que es donde se juega, e hicieron otra última generación. Tampoco es que hay espacio para hacer estadios, porque si te meten cinco se acabó, tenés que hacerlos en el océano, je. Pero es lo que hay, los hinchas acá se lo toman muy tranquilo, siguen mucho el fútbol inglés, son muy fanáticos porque Malta antes era una colonia inglesa, pero son más fanáticos de lo de afuera que de lo de Malta, no lo siguen mucho, es la realidad.

En Floriana tenías la posibilidad de compartir plantel con varios argentinos. Ahí era todo mucho más sencillo, ¿no?
- Si, la verdad que estando tan lejos de casa y encima con tres argentinos en el vestuario pensabas que estabas en el ascenso en Argentina, compartís mates, charlas, el día a día, cenas, salidas... Ya nos conocíamos, armamos una linda banda, fue ese grupo que ganamos la copa y que después jugamos la Europa League.

¿Qué tan distinto es el Sliema Wanderers al Floriana?
- Cuando llegué al Sliema me encontré con un muy buen club, es el clásico viejo de la isla con el Floriana, son los dos equipos que más trofeos ganaron en Malta. Tiene una estructura muy buena, es diferente a Floriana, con otra mentalidad, un poco más tranquila, porque en Floriana se vivía con el tema de que el presidente es italiano, quería siempre ganar, que es normal, perfecto, pero en Sliema se vive otra realidad: hay que ganar, pero no hay tanta tensión o presión como en Floriana. Estoy contento de este cambio, a dar lo mejor, veremos si sigo acá o si buscamos otro rumbo.

¿Te gustaría que a partir de tu historia más jugadores argentinos se interesen por ir al fútbol de Malta?
- Si, obvio. Malta, para los jugadores que no tienen espacio en Argentina, es una muy buena vidriera. Primero, porque estás jugando en la Serie A, en la Premier League de Malta, y acá no ocupás cupo, no necesitás el pasaporte, entonces es una muy buena oportunidad para chicos que capaz están sin club en Argentina, para el despegue, para tener minutos, para tener partidos, porque lo importante ahora es jugar y no quedarse parado, sino perdiste seis meses y ahora con el tema de que hay muchos videos contratan jugadores y el nombre ahora no está jugando a favor, te miran cuántos partidos jugaste y eso es lo que está sumando más ahora. Malta está creciendo bastante y seguramente los años próximos seguirán siendo más competitivos, entonces es una muy buena oportunidad para que puedan aprovecharla.

Compartir en Google Plus

Sobre Punto Deportivo

    Blogger Comment
    Facebook Comment

0 comentarios:

Publicar un comentario