ENTREVISTAS | FERNANDO ELIZARI

Fernando Elizari, jugador de Dorados, y un mano a mano imperdible: los inicios en Quilmes, el salto a San Lorenzo, el presente de Defensa, la experiencia en Johor y los consejos de los Milito y Maradona.


¿Cómo es un día en tu vida?
- Acá nos encontramos con una ciudad muy tranquila, una vida muy cómoda, estoy con mi señora, con mi nene chiquito. Se entrena siempre a la tarde acá, así que aprovechando el día para descansar, para salir a pasear un poco con la familia y después no mucho más, por mi cuenta voy a la mañana a un gimnasio que el club te proporciona, pero una vida de familia, muy tranquila.

¿Es muy distinto Sinaloa a Bernal?
- Soy de Quilmes, pero obviamente, uno allá tiene a la familia, los amigos, pero es una vida tranquila, de mucha familia, de aprovechar a estar mucho tiempo con el nene. Hay que hacer una vida no muy agitada para poder estar bien en los entrenamientos y en los partidos.

¿Sos futbolero?
- Si, siempre fui de observar mucho fútbol, en los tiempos libres es lo que más me gusta. Cuando llegué acá he conseguido un programa donde se puede ver todo el fútbol argentino así que me viene bárbaro, sigo a los equipos de allá para entretenerme y pasar un poco el tiempo también.

¿Qué te acordás de tus inicios entre Quilmes e Independiente?
- Me quedaba muy cerca el club, he vivido toda la vida ahí y prácticamente conocía a toda la gente que trabajaba en el club. Una infancia muy feliz, a uno de chiquito lo que le gusta es jugar a la pelota y obviamente lo hace por diversión, por entretenimiento, así que tengo el mejor de los recuerdos. Después, el paso por Independiente también fue muy positivo, pude tener mucha continuidad por Reserva, que también era lo que quería, tener roce con jugadores de Primera, y, en la vuelta a Quilmes, ya el hecho de debutar fue un sueño cumplido, poder tener continuidad, el equipo estaba complicado con el descenso y poder salvarnos fue todo un sueño de muy chiquito.

¿Sentías más la presión de pelear por la permanencia siendo joven?
- Si te digo la verdad, es cuando uno menos lo piensa. Al ser chico y dar sus primeros pasos, uno en lo que piensa es en jugar, teníamos un grupo de jugadores grandes, de mucha experiencia, donde nos daban mucha tranquilidad a los chicos y absorbían toda la presión. En mi caso me encargaba de tratar de jugar lo mejor posible, así que en ese sentido lo disfruté mucho. Uno ahora, que es un poco más grande, analiza todo, piensa un poco más, y en ese momento se dedica solamente a jugar, y creo que eso está bueno porque es lo que viene haciendo de chico, solo pensás en jugar, en ganar y en nada más.

En San Lorenzo no tuviste tantas posibilidades de jugar, ¿pero qué significó vestir esa camiseta y ser campeón de América?
- Un privilegio, tan rápido pasar a un club grande, con tanta historia como San Lorenzo, fue un paso importantísimo, lo pude disfrutar muchísimo. Por ahí en mi primera etapa no me tocó jugar con mucha continuidad, pero el hecho de salir campeón del torneo local, de la Libertadores, formar parte de ese plantel es único, una experiencia que te queda para siempre. Después, en mi segunda etapa, con Bauza pude tener un poco más de partidos, pero es un club grande, donde en las pocas chances que tenés no podés fallar, creo que las veces que me tocó lo he hecho bien, pero bueno, me tocó esa cuota pendiente de poder tener mayor continuidad y demostrar por qué me llevaron también.

¿Cómo fue la experiencia de tu primera salida al exterior para jugar en O'Higgins?
- Muy buena, a una ciudad muy linda, un club muy ordenado, conocer otro fútbol, el chileno, que venía creciendo mucho en los últimos años. Me ha tocado jugar bastante pero lamentablemente en los últimos meses he tenido una lesión, me he roto el quinto metatarsiano, los últimos 2/3 meses no los pude jugar y al terminar el préstamo tuve que regresar a San Lorenzo pero me quedó una experiencia muy linda. Es un club que está muy bien, que tiene una infraestructura muy buena, así que como paso fue muy positivo.

¿Te hubiera gustado poder afianzarte en algún club y no ser cedido tantas veces?
- Si, obviamente uno es siempre lo que desea, tener continuidad, poder asentarse, por ahí en San Lorenzo tuve un contrato de varios años y por diferentes motivos me iba a préstamo a otros clubes, pero bueno, son las reglas del juego y uno es consciente de que el jugador tiene que jugar, que tiene que mostrarse, es la realidad y lo que en ese momento me tocaba. En todos los pasos donde me ha tocado ir traté de aprovecharlo, de disfrutarlo al máximo y de hacerlo de la mejor manera posible.

Después de volver y ser cedido a Quilmes otra vez te toca ir a Defensa. ¿Qué significó haber formado parte del crecimiento del club? ¿Cómo lo ves ahora?
- Fue una experiencia muy linda, en un club que está muy ordenado. Hoy por hoy se veía venir que las cosas iban a salir como están saliendo ahora, en su momento me ha tocado participar de algo histórico, pasar al San Pablo, ganarle al América de Cali también, formar parte de eso para una institución como Defensa fue importantísimo. Se vienen haciendo las cosas muy bien desde hace varios años y la verdad que a la distancia estoy feliz por lo que están viviendo, con muchos de los chicos que están ahora he compartido, así que siempre un mensaje intercambiamos. Me pone muy feliz, es un club que está muy bien y hace varios años se veía que iban a pelear cosas importantes por como se manejan los dirigentes, ojalá pueda seguir de esta manera por mucho tiempo porque creo que es un club modelo hoy por hoy.

¿Cómo se dio tu paso al fútbol malayo? ¿Disfrutaste el tiempo allá?
- Otra experiencia hermosa, por suerte las veces que me ha tocado salir del país he disfrutado. El club Johor es el más grande de Malasia, con la posibilidad de salir campeones, es un club espectacular, muy ordenado, lo maneja el príncipe de la ciudad, que es el dueño de todo, con una vida muy excéntrica pero una persona muy buena, muy amable, con mucho poder, que maneja muchas cosas, inclusive el club. Uno se sintió muy a gusto, también había argentinos, españoles, se hacía el día a día muy bien. Del tema de la comida se conseguía un poco de todo y en la religión la gente andaba tapada por la calle pero cada uno tenía la libertad de poder hacer lo que su religión quería, no había problema en ese sentido y lo hemos pasado muy bien.

¿Con qué club y qué fútbol te encontraste en Dorados?
- Un club ordenado, que quiere obviamente ascender a Primera División, y la presencia del Diego (Maradona) es un factor fundamental para que esto se pueda dar, para que el club pueda crecer. En este poco tiempo que estoy el Ascenso es una liga muy competitiva, hay buenos equipos, el factor altura por ahí en muchos de los partidos influye, cuando te toca ir a estadios que tienen altura, pero es una liga donde hay muy buenos jugadores, bastante pareja porque cualquiera le hace partido a cualquiera, así que la idea es, si ganamos el sábado, Dios quiera, meternos en los puestos de Liguilla y, ya con pocas fechas, tratar de pelearla hasta el final y buscar ese objetivo que tenemos todos.

¿Imaginabas ser dirigido por Maradona alguna vez?
- No, es una experiencia que a uno le queda para toda la vida. Cuando se dio la posibilidad ni lo dudé, uno se interiorizó en el club, en la ciudad, pero el saber que estaba Diego es algo que no podés desaprovechar. A mí me maneja Christian Bragarnik, que tiene muchos conocidos, y al conocer la liga me explicó como era acá, y la presencia de Diego obviamente influía un montón, no fue muy difícil la decisión de venir y de poder aprovecharlo en el día a día a él.

¿Tenés alguna anécdota con él en tu tiempo en Dorados?
- En lo personal me he encontrado con una persona super humilde, trabajadora, buena onda, que banca al jugador un montón y que disfruta mucho del día a día. Es compartir, escuchar sus anécdotas, las cosas que tiene para contarnos que te podés quedar todo el día escuchándolo. Transmite mucho por todas sus experiencias vividas y nos aconseja que nos cuidemos, que tratemos de entrenar bien, que descansemos bien para los partidos. En los partidos nos da un montón de libertades, de tranquilidad, para poder desempeñarnos, lo disfrutamos al máximo porque uno nunca se imagina el poder ser dirigido por él, entonces es, el tiempo que dure esto, poder aprovecharlo a full.

Más allá de Maradona imagino que debe influir en el grupo la buena relación entre los argentinos, ¿no?
- Si, es fundamental, es clave. Somos varios argentinos, con algunos ya había jugado como es el caso de Fabi Bordagaray, Jerez Silva, con Javier Baez había jugado en Independiente, así que de antemano ya venía conociendo a algunos y con el resto hemos hecho una relación muy buena, nos juntamos muy seguido a comer asado, tomar mates, nuestras señoras se hicieron también todas muy compañeras, así que disfrutando se hace la vida mucho más llevadera en el día a día y eso está muy bueno para también fortalecer el grupo para lo que viene.

Pese a la diferencia de edad con Diego y Gaby Milito, tus primos, ¿te aconsejan?
- Tenemos una relación excelente, muy fluida, obviamente ellos al ser más grandes, y con la experiencia que tiene, lo que más hace es escucharlos. Siguen mis pasos todo el tiempo, son de verme mucho y de aconsejarme para bien y los escucho primero porque son mis primos y quieren lo mejor para mí, y después por lo que han logrado. Me sirve para aprender tomar todos los consejos de ellos.

Este inicio del Clausura es bastante similar a lo que fue el Apertura hasta la llegada de Maradona, que llevó a Dorados a la final. ¿Es la ilusión de ustedes repetir aquello cambiando el final?
- Si, es un poco lo que hablan los chicos que estuvieron el torneo pasado. Mismo Diego nos dice que fue muy parecido a lo que estamos pasando ahora, pero ellos están convencidos de que hoy se está jugando un poco mejor a lo que se hacía el año pasado, entonces también estamos ilusionados con que los resultados se pueden dar. Analizando los partidos que hemos tenido, en la mayoría hemos sido superior al rival y por ahí, por diferentes factores, no pudimos ganar. Estos últimos partidos ya venimos sin perder y eso en lo anímico es bueno, el sábado tenemos un partido clave y obteniendo los tres puntos nos pondríamos en zona de Liguilla faltando solamente tres fechas, así que es la idea. El grupo está muy bien, muy fuerte, se trabaja muy bien y la idea es pelear para poder entrar, después en la Liguilla, en los mano a mano, puede pasar de todo, así que ojalá termine de diferente manera que el torneo pasado, que se corone con el ascenso, que es lo que buscamos todos. El próximo rival es lo más importante así que ojalá el sábado obtengamos un resultado positivo para acercarnos más a lo que queremos.

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