ENTREVISTAS | LUCAS SALAS

Lucas Salas, jugador de Asteras Tripolis, y un mano a mano imperdible: el presente en Grecia, las pruebas en River y Barcelona, su paso por San Martín de San Juan y las ganas de volver.


¿Cómo es un día en tu vida?
- Es mi primera experiencia fuera del país, de mi provincia, y en principio me costó un poco el tema de la adaptación. Otro idioma, otras comidas, otro tipo de gente, otro carácter de personas, y me costó un poco, no me gustaba mucho, hasta que me fui acomodando, pasó el tiempo, acá hay muchos chicos argentinos también y eso está bueno porque los entrenamientos se hacen más llevaderos. Ya llevo ocho meses acá y es otra cosa, otro tipo de entrenamiento, el día se me va pasando más rápido, antes se me hacía eterno. Ahora con pasar el tiempo se van llevando bastante bien los días.

¿Aprendiste algo de griego?
- Mirá, se un par de palabras pero no te puedo decir "hablo griego" o si escucho una conversación la entiendo, pero día a día vas aprendiendo palabras y te vas acostumbrando. Después, me defiendo un poco con el inglés, pero español acá nada, cuando me comunico tengo que hacerlo en inglés.

¿Hacés la misma vida que en San Juan o cambiaron muchas cosas?
- Te cambia totalmente, salí de mi lugar de hábito, tenía a mis amigos, a mi familia, los lugares adonde iba a comer frecuentemente y acá no tenés nada. Con los chicos argentinos por ahí nos juntamos pero muy de vez en cuando porque cada uno está con su familia, yo cuando estaba en San Juan estaba todo el tiempo con mis amigos, entonces es bastante distinto.

¿Estás solo o con tu familia allá?
- Vino a visitarme mi novia dos veces, un mes la primera y dos la segunda, pero ella estudia en San Juan y tiene sus cosas ahí, así que ahora estoy solo. La vida me cambió totalmente, al principio no me gustaba, cuando vine, hasta que me adapté, le fui agarrando cariño y ahora ya me adapté, estoy más tranquilo, quizás por eso se hacen más llevaderos los días.

¿Qué cosas hacés en Grecia más allá de jugar al fútbol?
- En Tripolis el invierno es bastante jodido, siempre con las temperaturas bajo cero y por ahí nieva. Hay lugares para conocer, muy lindos, que mientras estaba con mi novia íbamos, pero ya estando más solo capaz me encierro un poco más en el departamento y me pongo a ver fútbol. Me gusta mucho el fútbol argentino, así que partido que hay lo veo si es que no es tanta la diferencia horaria, porque son cinco horas. Un partido de 9/10 de la noche se hace difícil verlo, je.

La mayoría de los jóvenes futbolistas sueñan con jugar en Europa y en la Selección. Vos estás allá, aunque no en una liga top, y jugaste en las juveniles de Argentina. ¿Estás conforme con lo que viene siendo tu carrera o esperabas estar en otro lugar a esta edad?
- Y... De chico puedo decir que cuando debuté jugué Sub-20, me tocó jugar con jugadores que hoy están en la élite del fútbol, cumplí un par de sueños y me siento satisfactorio por esos temas. Hoy en día quizás no estoy pasando uno de mis mejores momentos futbolísticos pero siempre estoy tratando de laburar, de trabajar día a día para poder ganarme un puesto. Esperaba estar a esta edad en otro lado, pero estoy en Europa, no me puedo quejar. Quizás no ha sido como yo esperaba, vengo de una inactividad que se ha hecho difícil poder cortarla pero es cuestión de tiempo, esperar la oportunidad, tener paciencia, entrenarse y esperar ese momento. Por eso la adaptación me costó más al principio, no jugaba mucho y se hace más difícil. Si uno entrena y está más pendiente a los partidos, viaja a los fines de semana a jugar, se hace más llevadero. Pero bueno, hay que tener paciencia.

¿Cuándo arrancó tu relación con la pelota? ¿Y qué recordás de tu prueba en River y la experiencia en La Masía?
- Mi relación con la pelota creo que arrancó desde que nací, a los cinco años mi papá me empezó a llevar a escuelitas de fútbol, después fui a San Martín, de ahí pasé por dos clubes más de San Juan y volví a San Martín, arranqué en Reserva y debuté. De chico tuve una prueba en River, a los 8 años, querían que me quede en la pensión pero mis viejos no quisieron porque la pensión estaba a partir de los 13 años, era mucha la diferencia de edad. Y después, del tema en Barcelona, tengo un primo de mi tío que está ahí y trabajaba con el coordinador de las inferiores en un hospital. Mandamos mis videos desde Argentina, gustaron, pude conseguir la prueba y después no quedé, pero fue una experiencia muy linda, conocí jugadores muy importantes y con eso me quedo satisfecho. Una lástima obviamente no haber podido quedarme y hacer las inferiores ahí, pero por lo menos me pude dar ese gusto.

¿En algún momento se te pasa por la cabeza el "qué hubiera pasado"?
- No, hubieran sido otro tipos de aprendizajes. San Martín siempre ha sido un club humilde, que ahora mejoró mucho, pero en mi época se laburaba con lo que podíamos, las canchas malas... Hubiera sido otro tipo de roce, con otro tipo de jugadores, y quizás sería otro tipo de jugador hoy en día, pero ya no sirve machacarse y pensar en el pasado, lo que podría haber pasado, sirve pensar en el presente, lo que pasa hoy en día, y tratar de solucionar los problemas que hoy en día me pueden llegar a estar pasando.

¿Qué significó, después de haber hecho las inferiores en el club, debutar en San Martín y usar la camiseta número 10?
- Mi papá me llevaba a la cancha desde los 5/6 años a ver a San Martín, soy hincha del club, y después de jugar en la Sub-20 fue uno de mis sueños más lindos debutar con esa camiseta, jugar muchos partidos, sentir el cariño de la gente... En ese aspecto me quedé muy contento, ojalá algún día pueda volver porque quiero volver a vestir la camiseta. No se cuándo, pero me gustaría volver algún día.

¿Qué entrenador te marcó más en el club?
- No se si es casualidad o que, pero me marcaron más los técnicos con los que tuve participación, quizás porque me hablaban más, me daban más protagonismo y me enseñaron más. Garnero fue el que me vio a mí desde las inferiores, me hizo subir a Primera, me hizo debutar en Copa Argentina. Después llegó Sava, me hizo debutar en la Primera División y me enseñó mucho. Con Forestello, que hoy es el actual técnico de San Martín, también tuve mucha participación, siempre me habló mucho y me quedan muy buenos recuerdos también. Pero creo que el que más me marcó fue Pablo Lavallén porque fue el que me dio más participación, en la última época que jugué en San Martín, me enseñó mucho y es un excelente técnico.

Con Gorosito bajaste a Reserva y no jugaste más. ¿Cuánto te afectó esto? ¿Te dieron alguna explicación?
- Tuve un año de lesión, una lesión difícil, que no sabíamos cómo curarla. Me tuve que hacer ver en Buenos Aires hasta que pude salir adelante, y al otro año, cuando fui a arrancar a hacer la pretemporada, el presidente un día vino, decidió bajarme a Reserva y, hasta el día de hoy, no tengo explicaciones. Me querían mandar a préstamo a toda costa y yo dije que no, que en épocas anteriores había podido jugar en el club, y que quería jugar. Había cerrado el libro de pases de Primera División, me querían mandar al Nacional B y dije eso, que había tenido buenas épocas y que podía jugar. Esto lo hablé con el vicepresidente porque el presidente nunca me dio explicaciones, nunca dio la cara, nunca me habló, y quedó así la relación. Terminó pasando ese año que me tuve que comer en Reserva y no me dejaron jugar ni un partido, solamente entrenaba, no me dejaban jugar ni en Reserva, y fue difícil, duro, porque se sumó mi inactividad. Quizás, al día de hoy, me está pasando factura porque no estoy al mismo ritmo ni al mismo nivel que estuviera jugando todos los domingos. Son cosas del pasado, no sirve machacar en esas cosas, hay que pensar en el hoy, en el presente, en lo que puede venir y trabajar para eso, no queda otra.

En Asteras Tripolis tampoco estás jugando. ¿Sentís que tiene que ver con esa inactividad desde lo físico en San Martín o hay algo que tampoco te dicen en Grecia?
- No, yo he tenido comunicación, he hablado acá. Esperan más de mí en lo físico, quizás si me hubieran dado más minutos de a poquito en la cancha uno lo va recuperando, pero bueno, son diferentes formas de ver, de entrenar, de todo, decisiones de ellos. Venía con otra ilusión, de jugar, de tener participación, no se dio y hay que seguir entrenando. Quizás no cumplí las expectativas con las que venía a Grecia pero no me puedo quedar en eso, tengo que seguir luchando por un puesto y esperando la oportunidad.

¿Qué esperás que pase con vos cuando termines tu contrato?
- Mirá, yo en Grecia firmé por tres años y va a finalizar el primero, pero sería ideal que, si me quedan tres meses acá, por el torneo, si todo sigue igual, sin poder jugar, buscar la salida a un club a préstamo, poder volver a recuperar minutos, jugar... Extraño mucho sentirme adentro de una cancha, jugar con público, sentir un partido profesional. A San Martín obviamente me gustaría volver pero no se si serán las condiciones hoy en día más que nada por lo que te conté hace un ratito, pero algún día quiero volver y espero tener las puertas abiertas, no se cuando, si en tres meses, en uno o dos años, o al final de mi carrera, pero siempre me encantaría volver, más para poder dar una mano y ayudar, con lo que yo puedo ofrecer, en los momentos difíciles que está pasando peleando el descenso.

De los que están ahora en el club y compartieron plantel con vos, ¿quién te ayudó más en tu formación?
- El que me ayudó siempre, desde que yo subí a Primera y él llegó a San Martín, fue Mattia, nos hicimos muy amigos, siempre me ayudó, me aconsejó y siempre estuvo al lado mío apoyándome en los buenos y malos momentos, me fue enseñando mucho de su lado de la experiencia. Después, tengo buena relación con Bogado, Gelabert, Ardente, Dening, Osorio... Con todos.

¿Por qué creés que San Martín se merece quedar en Primera?
- Es un club que hace rato se ha acomodado en Primera y cuesta mucho cuando uno asciende, cuesta quedarse, pero San Martín ya hace un par de años se adaptó a la categoría. El club cambió mucho, mejoraron las inferiores, el estado de las canchas, mejoró como institución, entonces, más allá de ser hincha, que me encantaría que siga en Primera, es un club que ya se adaptó, que está bien acomodado, y que tiene buenos jugadores. Los que volvieron y los que ya estaban son jugadores con nombre, con experiencia, que creo que van a saber llevar el momento, la presión por no descender, y va a terminar zafando San Martín.

Y de los argentinos que están en Grecia, ¿con quién tenés mejor relación?
- Somos muy unidos todos, al ser los únicos argentinos en la ciudad somos muy juntos, tenemos buena relación con tres españoles que hay también, así que no te puedo nombrar uno en particular, nos llevamos bien entre todos.

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